26 enero 2026

Una isla de volcanes y lava, Lanzarote


Siguiendo el reto de ir conociendo las Canarias, este año proseguimos con una isla diferente a Tenerife donde estuvimos el año pasado. Volcanes, lava por todas partes y preciosas playas.

A medio día de un 15 de Julio llegamos al aeropuerto de Lanzarote. Alquiler de un vehículo para movernos por la isla y para el apartamento que hemos reservado a las afueras de Arrecife. Aquí establecemos el campamento base y enseguida nos movemos al centro de Arrecife para comer y conocer la ciudad.

Arrecife


Después de comer volvemos al apartamento para sacar las maletas y descansar un rato. A media tarde volvemos a Arrecife parando a la entrada para conocer el coqueto castillo de San José. Actualmente alberga el Museo Internacional de Arte Contemporáneo.


Bajamos a la zona de la ensenada conocida como Charca de San Ginés donde descansan las barquitas conformando un lugar pintoresco y lleno de buen ambiente.






Callejeamos por Arrecife encontrándonos una tranquila ciudad sin demasiada presión turística. En la Plaza de las Palmas encontramos la Parroquia de San Gines que no podemos visitar por encontrase cerrada.



Llegamos al mar y por el Puente de las Bolas accedemos al islote donde se ubica el castillo de San Gabriel junto a una bonita playa. Nos decepciona algo Arrecife pues pensábamos que tendría más ambiente. Estamos a medidos de Julio, pero parece que no sea temporada alta.




Aunque a la hora de la cena, la zona de la Charca de San Gines se llena y cuesta encontrar una mesa en un lugar para cenar. Después de una buena espera podemos cenar en el Restaurante La Miñoca


Amanece un nuevo día, desayuno y en marcha. El primer destino de hoy es un lugar realmente especial y bonito.

Jameos del Agua




Paula ya tenía hecha la reserva a razón de 16 euros por cabeza y que aunque parezca un precio algo elevado la verdad es que merece la pena hacerle una visita este lugar tan singular.





Básicamente este lugar se formó por un tubo volcánico que formó galerías subterráneas y al aire libre. El artista local César Manrique le dio su toque único y peculiar lo que hace de todo el conjunto un lugar realmente encantador. Además existe una especie local de un tipo de cangrejo endémico. Y quizás lo que más llama nuestra atención es el color del agua de mar que entra por una cueva.








Lo verdaderamente increíble es que exista este lugar rodeado de un paisaje desértico y desangelado. Lo más parecido sería un oasis en medio del Sáhara.
Hay tres cafeterías donde poder tomar algo, además de un auditorio y el lugar tal vez más encantador, la zona de la piscina, realmente encantador.












Es la combinación perfecta entre naturaleza y acción humana. Una vez arriba y antes de abandonar el complejo existe una tienda para poder abastecerse con productos locales o algún recuerdo. Las vistas desde aquí merecen unas cuantas fotografías antes de partir.






Muy cerca de los Jameos del Agua está el siguiente punto de interés que vamos a visitar esta mañana.

Cueva de los Verdes



De nuevo aprovechamos la reserva que ha hecho Paula anteriormente para visitar la Cueva y que asciende a otros 16 euros por cabeza. Esperamos nuestra hora y para las entrañas de la tierra.






Igual que los Jameos del Agua, la Cueva de los Verdes se ha originado por un tubo volcánico. El volcán lo hemos visto antes de bajar a la cueva y no está cerca. Es difícil de imaginar cómo la acción de un volcán expulsando grandes cantidades de lava ha podido originar estos lugares. De nuevo la naturaleza muestra que es una arquitecta de primer orden.


También aquí hay un auditorio bastante grande y casi al final del recorrido al llegar a una laguna nos espera un secreto en forma de sorpresa visual que nos deja con la boca abierta.




Muy interesante ha resultado la mañana, ahora toca reponer fuerzas. Si en Tenerife los restaurante locales con buena relación calidad-precio se conocen con guachinches, aquí cambian el nombre por Tele club. Nos decantamos por el Teleclub Los Valles  que nos gusta mucho.







Después de la experiencia culinaria nos vamos al mar para visitar una villa que se asoma al mismo formando calitas donde las coquetas casas blancas contrastan con el negro de la lava.

Punta Mujeres











Vemos bastantes autocaravanas, no parece que sean un problema por estos lares al contrario que en las zonas costeras de la península por estas épocas estivales. Chavales lanzándose al mar desde el espigón o bañándose en las piscinas naturales, no parece mal plan.


Seguimos ruteando pegados al mar y así llegamos a una playa que parece ser muy fotogénica. Aunque ya va siendo tarde para playas.

Caleta del Mojón






A la altura de Orzola, un coqueto pueblecito marinero dejamos el mar y nos dirigimos ganando altura a la montaña en busca de un famoso mirador.




Mirador del Río



Desde aquí se divisa la isla de La Graciosa que está prácticamente al lado de Lanzarote. Las puestas de sol dicen que son espectaculares pero me da a mí que hoy no va a ser el día apropiado. Una bruma lo impedirá.


Otro día por Lanzarote, Gracias a Paula hoy podremos visitar otro destino que si se viene a Lanzarote hay que visitar sí o sí.

Parque Nacional de Timanfaya

Lo hacemos con una agencia que se dedica a estos menesteres por lo que marchamos hacia el lugar en autobús. Lo peor, que tienes que recoger a mucha gente con la consiguiente pérdida de tiempo. Lo mejor, que no tienes que hacer cola para visitar el centro de visitantes y pasear con el autobús por un circuito interior.



Al bajarnos del autobús nos llevan a una zona donde se hacen diferentes explicaciones sobre el calor que hay bajo nuestros pies. Un trabajador con tan solo excavar unos centímetros con una pala nos deposita algo de tierra rojiza y enseguida notamos el calor que desprende.



Después en un agujero se depositan unos arbustos secos e inmediatamente salen ardiendo. Estas dos demostraciones nos indican que el subsuelo todavía está caliente. No es que haya actividad volcánica pero sí que hay un horno bajo nuestros pies.



Para finalizar se vierte agua con un cubo en una tubería que se ha introducido algunos metros bajo tierra y al momento se forma un geiser espectacular.



Ya en la zona del restaurante se puede apreciar que el calor del interior de la tierra se aprovecha para hacer asados, en esta ocasión muslos de pollo que los puedes tomar en el mismo restaurante.




Tomamos algo en el bonito restaurante y enseguida subimos al bus que nos da un paseo por una carretera que transita dentro del parque nacional. Creo que no se puede hacer nada por libre, está todo muy organizado y no existe posibilidad de hacer alguna ruta senderista.








El paisaje es sobrecogedor mires donde mires, un mar de lava volcánica con algunas curiosas formaciones. Sobre todo destacan las zonas donde se ve como la lava quedó petrificada mientras goteaba en estado más fluido.









De hecho se nota que en algunas zonas la lava no es muy antigua ya que la última erupción que se produjo en esta zona ocurrió en 1824. Aunque la peor erupción se produjo en 1730 durando siete años sepultando once municipios provocando el exilio de la mayor parte de la población.








Nosotros lo que podemos ver en la actualidad es la historia de las diferentes erupciones y la fuerza de los volcanes. Vemos cráteres hoy en día dormidos con esas tonalidades tan características y únicas.




Terminado el paseo en bus bajamos hasta el Echadero de los Camellos donde por 10 euros por cabeza podemos dar un corto paseo por algunas dunas próximas.






Una turistada que al principio no hace que nos animemos pero luego cambiamos de opinión y decimos, ya que estamos aquí cómo no nos vamos a dar una vuelta en camello. Dicho y hecho.






Terminada la excursión al Parque Nacional de Timanfaya ponemos rumbo hacia Arrecife parando en los diferentes lugares para dejar gente.




Antes de comer nos vamos hacia otro de los lugares que hay que visitar si uno viene a Lanzarote. La isla es tan pequeña que los lugares interesantes hay que visitarlos.

Jardín de Cactus




Ubicado en Guatiza perteneciente al municipio de Teguise es la última gran obra de César Manrique en Lanzarote. Dispone de unos 4500 ejemplares de 500 especies provenientes de los cinco continentes.






Para realizar esta curiosa obra el artista eligió una cantera de arena volcánica utilizada por los agricultores de la zona. Evidentemente la zona ha ganado para bien ya que el Jardín atrae mucho turismo.






La roca volcánica la podemos ver por todas partes muy bien integrada en el conjunto del jardín. Unos pequeños letreros nos van informando de las diferentes especies y el origen de las mismas.










Este jardín constituye otro oasis en medio de un paraje yermo y desolador. Además ya van siendo horas donde el calor está apretando y ponemos fin a la visita para refrescarnos en el lugar elegido para comer.






Volvemos de nuevo al Tele club Los Valles ya que nos ha gustado y si estamos por esta zona es un buen lugar para reponer fuerzas. No pueden faltar las papas arrugás, el calamar saharaui o el vino de la isla.







Por la tarde y después de que baje algo el calor nos desplazamos a una inmensa playa ubicada bajo los acantilados de la isla. Nos damos un chapuzón aunque el mar está algo bravo y continuamos ruta.

Playa de Famara





Dejamos el mar y subimos a la montaña. Vamos a ver la misma Playa de Famara pero desde arriba.

Mirador de el Bosquecillo







Dejamos las maravillosas vistas del Mirador y nos internamos por carreteruelas que unen diferentes pueblecitos. Paramos en uno recomendado. No hay mucho ambiente, creemos que es un pueblo para visitar por la mañana. A estas horas casi paseamos solos.

Haría 










Otro día en Lanzarote. Desayuno tranquilo, recogida del coche de alquiler y de nuevo en la carretera para seguir conociendo la isla. Aunque hoy conoceremos otra isla.


Hacemos otra excursión con una empresa por lo que nos recoge un autobús en la zona del recinto ferial de Arrecife. Después de recoger a más participantes llegamos a Orzona donde subimos a un catamarán que nos traslada a la isla de La Graciosa.






Desembarcamos en Caleta del Sebo donde nos dejan un tiempo libre para dar una vuelta por este pequeño y coqueto pueblo.

Caleta del Sebo, La Graciosa










A la hora indicada nos vamos de nuevo a nuestro catamarán y seguimos navegando en las azules aguas que separan las dos islas de La Graciosa de Lanzarote













A pocos metros de la playa de la Francesa en la isla de La Graciosa nuestro catamarán echa el ancla y nos damos un espectacular baño rodeados de infinidad de peces que nadan entre nosotros. Lo cristalinas que son estas aguas es lo que más nos llama la atención.




Después del baño toca comer a base de paella o pasta. La bebida se puede tomar lo que uno quiera. Música, bailes y despacio vuelta de nuevo hacia el puerto de salida en Orzola. Lo pasamos realmente bien, al principio pensaba que iba a ser una turistada más pero reconozco que ha merecido la pena hacer esta excursión.






Para terminar el día nos acercamos a Puerto del Carmen. Ayer para ir a Timanfaya pasamos por aquí y  nos pareció el lugar con más ambiente de la Isla. Vemos que hay mucho turismo sobre todo inglés. Nos tomamos unos refrescos en un pub y tiene que venir una chica española para atendernos en castellano. Nos dice que somos los primeros clientes españoles en el día de hoy, son ya las diez de la noche

Puerto del Carmen




Ya van quedando menos días de este viaje por la isla de Lanzarote. Ya digo que la isla es pequeñita, está todo a mano y se pasa por varios lugares varias veces.

Teguise

Esta mañana vamos a conocer el pueblo de Teguise. Ya hemos pasado varias veces por aquí pero no habíamos parado hasta ahora.



En el primer lugar que nos metemos es en una casa tradicional que hoy es el Museo del Timple ubicado en la Plaza de la Constitución donde también se alza la Iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe.














Muy curioso este Museo con piezas de un montón de países, unos más originales que otros. Enfrente está la Iglesia que no podemos resistirnos a verla por dentro.







Mientras las mujeres van de tiendas, una de sus mejores aficiones, Alejandro y yo aprovechamos para tomar un café en una terraza mientras vamos observando la vida pausada que disfrutan los vecinos de Teguise. 







Sin ser nada del otro mundo, Teguise es un lugar coqueto donde merece la pena echar un par de horas para recorrer tranquilamente sus coquetos rincones.




Ponemos rumbo a otro lugar en este caso protagonizado por la mejor arquitecta de este mundo que es la naturaleza. Se trata de unas grietas en la montaña que ha ido originando el correr del escaso agua que cae por estos lares. Eso y la acción del viento, imagino, o simplemente lo ha ocasionado el movimiento del volcán que hay arriba.

Las Grietas de la Montaña Blanca





El caso es que es uno de esos lugares muy de Instagram y se junta una buena cantidad de gente. La grieta más espectacular es la que más solicitada está. Debido a la estrechez de la misma hay que pasar en pequeños grupos. Una vez dentro toca hacer las correspondientes fotos y la consiguiente espera para que salgan unos y poder entrar otros.






Para comer y después de mirar varias opciones optamos por desplazarnos a Puerto del Carmen y probar en el restaurante la Cascada. Nos damos un pequeño homenaje en este buen restaurante diferente a los tele clubs.







Para terminar el día volvemos de nuevo al Mirador del Río para ver si esta vez tenemos más suerte y podemos ver una de las famosas puestas de sol. Nos volvemos a encontrar con la misma bruma del otro día.

Mirador del Río





Se nos ha hecho algo tarde esperando a ver si la bruma se despejaba. Toca cenar y optamos por bajar a Orzola. Llegamos ya algo tarde aunque el restaurante Mirador El Roque, todavía está abierto y podemos cenar. La experiencia regular, lo justo y la amabilidad del camarero brilla por su ausencia. Poco ambiente por el pueblo a pesar de ser verano.
Para terminar el día nos desplazamos a un curioso lugar a tomar algo.

Casa Omar Sharif






Este lugar está ubicado en la población de Nazaret y también es conocido como Museo Lagomar y está construido entre los restos de una antigua cantera volcánica. El lugar es curioso de ver con muchos detalles, una preciosa piscina y zonas de terracitas donde poder tomarse algo mientras se disfruta de este singular lugar.







Hoy toca playa por lo que nos ponemos en marcha hacia un extremo de la isla que no conocíamos todavía. Para acceder a la playa que tenemos en mente hay que tomar una pista de tierra, pagar 3 euros y recorrer unos cuatro o cinco kilómetros.

Playa Papagayo




Se trata de un pequeña preciosa calita de fina arena y de aguas transparentes donde poder bucear mientras se contemplan infinidad de especies de peces. Todo ello rodeados de lava volcánica, un espectáculo. 







Cuando el calor va apretando ponemos punto final al baño y nos subimos a uno de los chiringuitos que hay arriba para tomar un aperitivo.




Para comer nos vamos hacia otro lugar de mar y con bastante ambiente. Previamente hemos tenido que reservar restaurante, menos mal porque está a tope.

Playa Blanca

Damos una vuelta para hacer tiempo e incluso me doy un buen chapuzón en una piscina natural mientras el resto de la tropa va de compras.





El lugar elegido para comer es el restaurante Brisa Marina que no está mal.










Seguimos ruteando y ahora toca ir recorriendo esta parte del sur de la isla de Lanzarote. Llegamos a otro de los lugares recomendados para visitar, de nuevo encontramos a la arquitecta natural.

Los Hervideros






Mares de lava que ha expulsado el volcán que vemos al fondo. El mar ha ido haciendo el resto formando galerías por donde el agua quiere ir abriéndose paso a través de la lava solidificada. Muy bonito de ver.



Seguimos descubriendo esta zona de la isla y llegamos a otro ejemplo de lo que la naturaleza puede hacer y que nos sorprende gratamente.

Charco de los Clicos

A un lado el mar con sus aguas azules, en medio la playa de arena negra y al otro lado un pequeño lago de aguas turquesas. Y una pared donde se puede apreciar las curiosas formas de lava.





Esto está en el pequeño pueblo de El Golfo. Tomamos unos refrescos en una terraza de un restaurante a pie de playa y nos damos una vuelta por este bonito lugar.

El Golfo












Volvemos a Arrecife y damos una pequeña vuelta aunque volvemos a encontrarnos con el escaso ambiente de esta ciudad. En cambio por la noche luce muy bonita.

Arrecife








Hoy es nuestro último día por Lanzarote finalizando así este viaje. Vamos a visitar otra zona que no conocemos y que es muy típica para hacer en Lanzarote.

La Geria





Se trata de una zona donde se cultivan las vides que dan el famoso y apreciado vino de Lanzarote con la variedad Malvasía como la más conocida. Vamos circulando despacio por una carretera que discurre entre los viñedos con esa típica construcción de círculos de lava para aprovechar la humedad y transmitirla a las plantas.



Por esta zona hay varias bodegas donde se puede parar, visitar los viñedos incluso con una visita guiada así como las diferentes bodegas. Nosotros optamos por detenernos frente a las bodegas de La Geria que visitamos y las Bodegas Rubicón que están enfrente.







Seguimos con la ruta que nos lleva a unas salinas. Se puede hacer una visita guiada que explica todo lo relacionado con esta actividad. Interesante ya que las salinas están en uso. Nosotros las recordaremos al recibir aquí Paula la noticia de su destino próximo a casa. La alegría es compartida.

Salinas de Janubio









Con esta alegría llegamos al final de nuestro viaje por la isla de Lanzarote tan diferente y única. Es misión ardua compararla con la vista del año pasado a Tenerife ya que son completamente diferentes. Seguiremos viajando a las demás islas con el objetivo de intentar conocerlas todas. Y si puede ser juntos los cuatro mejor que mejor.






No hay comentarios: