Este nuevo viaje lo realizamos sin nuestra autocaravana como es evidente. Para ello volaremos al otro lado del mundo para descubrir un país muy diferente al nuestro, Japón.
Ha sido nuestro hijo Alejandro quien nos ha embarcado en esta nueva aventura. No es un viaje barato y más si lo hace una empresa especializada en viajes por Japón. Pequeños grupos, atención personalizada, guía española en todo el viaje, etc. Descubriendo Japón.
Un domingo 12 de Abril de 2026 salimos de Madrid, dirección Hong Kong donde hacemos escala unas 3 horas y otro vuelo hasta Osaka y desde allí en transporte privado hasta Kioto. Muchas horas de vuelo y algo de cansancio.
Hong Kong
Una vez ya en nuestro hotel que será el campamento base los primeros días. Primera cena gastronómica con la comida japonesa. Para finalizar el día nos damos una pequeña vuelta por Kioto acompañados por nuestra guía para hacernos una composición del lugar.
Kioto
Amanece en el país del sol naciente y enseguida nuestro grupo compuesto de unas 15 personas nos ponemos en marcha en transporte público, en esta ocasión taxis.
El primer lugar que vamos a visitar es el Templo Shoren que en su día fue palacio real. Está ubicado en un lugar donde se respira mucha paz, tranquilidad, belleza y armonía. Pasear por su jardín con sus coquetos estanques es una grata experiencia. El interior del templo posee una antiguas y preciosas pinturas.
Templo Shoren
También podemos ver un coqueto bosque de bambú y una gigantesca campana que no podemos resistirnos a tocar. Destaca la delicadeza con la que se cuidan estos jardines y la armonía que transmite todo el conjunto.
Una vez visto el Templo Shoren nos ponemos de nuevo en movimiento y nos desplazamos hasta la gran puerta Sanmon y el Templo de Chion. Si el anterior templo era coqueto y austero en este es todo lo contrario. Las dimensiones de la gran puerta son colosales.
Templo de Chion
Es nuestra primera toma de contacto con este tipo de edificios y nos sorprenden muy gratamente. Luego iremos comprobando que Kioto tiene infinidad de estos templos e incluso más grandes y espectaculares.
Una vez visto este segundo templo nos dirigimos hacia el casco histórico de Kioto. Paseamos por un precioso bosque ubicado a los pies de la montaña y perfectamente cuidado y limpio. Se llama parque Maruyama
Llegamos a esta parte de la ciudad considerada como la más antigua de Kioto y conocida como Barrio Higashiyama. Callecitas peatonales ascendentes repletas de turistas. Nos llama la atención la cantidad de gente vestida con kimonos tradicionales. Comprobamos que hay tiendas que los alquilan para hacerse unas bonitas fotos.
La imponente Pagoda Yasaka llama nuestra atención.
Barrio Higashiyama
Después de comer nos acercamos a ver el Templo de Kiyomizu-Dera que es realmente espectacular por lo bonito que es y la ubicación del mismo junto a la montaña.
Templo de Kiyomizu-Dera
Aprovechamos el tiempo libre que nos queda por esta parte de la ciudad para curiosear por la zona, tomarnos algún dulce y un helado. Nos ha gustado bastante esta zona de Kioto.
A continuación nos desplazamos al Templo Kodaiji para visitarlo así como su jardín zen. Esta zona es menos concurrida que la anterior aunque igualmente bonita y armoniosa.
Templo Kodaiji
Seguidamente vamos al Barrio de Gion donde igualmente podemos disfrutar de templos, jardines, etc. Visitamos primeramente la parte de la montaña y más abajo ya en plena ciudad nos acercamos a ver el curioso barrio de las famosas Geishas.
Barrio de Gion
Para finalizar el día nos desplazamos a la zona comercial de la ciudad con el Callejón Pontocho una curiosa calle muy estrecha pegada al río y repleta de restaurantes y casas de té. Igualmente damos una vuelta por la calle comercial cubierta de Kawaramachi llena de restaurantes, tiendas y centros comerciales.
Callejón Pontocho y Calle Kawaramachi
Antes de irnos al hotel a dormir volvemos a pasar por el barrio de las Geishas para comprobar el ambiente nocturno. Igualmente subimos algo la montaña para deleitarnos con la iluminación de los templos de esta parte del precioso barrio de Gion.
Amanece otro nuevo día en Kioto. Hoy nos ha cambiado el tiempo y la lluvia va a ser protagonista del día. Nos ponemos en marcha y nos desplazamos al primer destino de hoy, el Santuario sintoísta de Shimogani Jinja. Está enclavado en un frondoso bosque que ocupa unas 12 hectáreas.
Santuario Shimogani Jinja
Una vez visto este precioso Santuario nos acercamos al siguiente destino, uno de los más interesantes de Kioto, el Templo Kinkakuji o Pabellón dorado. Se trata de un templo zen del siglo XIV recubierto en sus dos plantas superiores de láminas de pan de oro.
Templo Kinkakuji
La preciosa estampa del Templo reflejada en las tranquilas aguas del lago con esos jardines tan bien cuidados es una postal difícilmente superable, una maravilla, lástima que esté lloviendo y no podamos deleitarnos con más calma.
El interior no se puede visitar por lo que no sabemos si por dentro superará a la belleza exterior. Las dos fotos de abajo están expuestas en la fachada. Una en invierno y otra un detalle del interior.
Terminada la visita nos desplazamos a un restaurante donde nos van a servir una típica comida japonesa.
La lluvia no nos da tregua, vamos a por el último lugar que vamos a visitar hoy, el Castillo de Nijo. Es Patrimonio de la Humanidad como casi todo lo que estamos viendo en Kioto. Es increíble la cantidad de monumentos que tiene la ciudad. Tras atravesar la imponente Puerta Karamón nos internamos en este enorme recinto amurallado.
Castillo de Nijo
Nos volvemos a descalzar para visitar por dentro el castillo, una tónica que en Japón es seña de identidad. El interior parece ser que está intacto de la época en la que se construyó. Como curiosidad los suelos de madera chirrían al pisarlos, una curiosa forma de seguridad contra intrusos.
El recinto es enorme con lagos y jardines muy bien cuidados que hacen una delicia pasear tranquilamente por todo el complejo.
Volvemos al centro de la ciudad en metro, uno de nuestros medios de transporte que más vamos a utilizar en Japón. Es curioso lo educados que son los japoneses y lo bien que gestionan las colas para acceder a los vagones. La limpieza es ya sorprendente así como el civismo de esta gente.
Para finalizar el día vamos a cenar a un restaurante de sushi cerca del hotel, un capricho de Alejandro que no se quiere perder.
Hoy el día ha amanecido completamente diferente al de ayer. Luce un precioso sol con una muy buena temperatura. Tras desayunar nos recogen varios taxis y el grupo se traslada a las afueras de la ciudad en las faldas de la montañosa. Vamos a visitar la zona conocida como "el Paseo del Filósofo". Un recorrido de un par de kilómetros junto a un arroyo rodeado de cerezos. Una pena que unos días antes haya llovido y ya casi no queden flores.
Paseo del Filósofo
En la parte alta podemos visitar el Templo Honen un lugar que es un remanso de paz. Aquí podemos ver igualmente varios cementerios muy curiosos y diferentes a los nuestros.
Nos sorprenden las montañas que hay pegadas a este rincón, lo exuberante de su vegetación y lo bien cuidados que están los jardines de las casas perfectamente integradas en el paisaje.
Vamos caminando y vamos descubriendo verdaderos tesoros, templos pequeños pero de una belleza sobrecogedora. Así llegamos a gran complejo budista de Nanzenji con varios templos a cada cual más bonito e impresionante.
Complejo de Nanzenji
Acompañamos a nuestra guía algo más arriba por una senda que sube a la montaña ya que nos quiere mostrar y pequeño santuario en la espesura del bosque
Para comer nos trasladamos a un típico restaurante japonés donde vamos a comer todo el grupo. Nos reímos cuando vemos la altura de la mesa que casi nos obliga a comer sentados en el suelo. Unas pequeñas sillas lo evitan, mas tradicional imposible.
Una vez comidos nos acercamos a la antigua Casa Murin-An y sus encantadores jardines. Fue residencia de retiro del primer ministro japonés Yamagata Aritomo. Los jardines son una delicia recorrerlos y el interior de la vivienda nos dice el tipo de construcción de la época en que se edificó.
Casa Murin-An
Seguidamente nos trasladamos al Santuario de Heian Jingu aunque antes nos topamos con este impresionante Tori que, al parecer, es el más grande de todo Japón o casi.
En el Santuario tenemos suerte de ver unas geishas y un espectáculo musical muy bonito y llamativo.
Santuario de Heian Jingu y jardines
Seguidamente pasamos a ver los magníficos jardines del Santuario que nos transportan a un remanso de belleza, paz y armonía.
Termina así la ruta de este día aunque nosotros aprovechamos los últimos rayos de sol del día para acercarnos a la zona de la Torre de Kioto. Salen a nuestro encuentro unos preciosos templos y una zona comercial muy entretenida.
Así finaliza nuestro paso por esta sorprendente y espectacular ciudad que es Kioto. Aunque todavía queda mucho viaje por Japón que abordaremos en la siguiente entrada.


























































































































































































































































































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