22 de febrero de 2013

15 días por el sur de La France (parte III)


En esta tercera y última parte del viaje recorreremos lugares muy bellos, como el sugerente Cahors, uno de los pueblos más bonitos de Francia Saint Cirq Lapopie y terminaremos el mismo en los impresionantes y bellos Pirineos.


Situación de área de Les Eyzies de Tayac.

Al terminar de comer y de reposar un rato, salimos hacia una de la las zonas más antiguas de Francia, donde más restos prehistóricos se han descubierto.

Area de Les Eyzies de Tayac.

Tenía pensado ir primero a la Roque St Christophe que es un muro de piedra caliza de un kilómetro de largo y 80 de alto, surcado por un centenar de refugios y cuevas que fueron ocupadas por el hombre prehistórico, siendo modificado en la Edad Media llegando a convertirse en una fortaleza. GPS: 44 59 17.34 N 1 04 12.61 E. roque-st-christophe
Al final decidimos no ir ya que no nos parece demasiado interesante, por lo que no lo vemos.

Les Eyzies de Tayac.

Por el contrario, sí que nos acercamos a Les Eyzies que está cerca de La Roque. Nos metemos en su estupenda área de autocaravanas, GPS: 44 56 16.73 N 1 00 35.98 E. Funciona de la siguiente forma, te metes dentro y a última hora de la tarde pasan a cobrarte los 5 euros que vale pasar la noche. Dispone de llenado y vaciado previo pago. Nosotros como vamos a estar solo un par de horas no pagamos por pernoctar.

L´Hommes de Tayac.

Reposamos un poquito más y nos ponemos en marcha para ver este curioso pueblecito francés.
Aquí se encuentra el Museo Nacional de la Prehistoria museo-prehistoria-eyzies.
La media costilla no está por la labor de meterse una hora en ningún museo, por lo que no lo visitamos, aunque para los que les guste todos estos temas debe ser una visita interesante.


Les Eyzies.

Les Eyzies de Tayac pertenece a la región de Aquitania y al departamento del Dordoña y está considerada como la capital de la prehistoria.
Situado en la confluencia de los ríos Bézère y Beaune, goza de una inmejorable protección que le dan unos impresionantes acantilados, por lo que no es extraño que desde tiempos prehistóricos el ser humano se haya asentado en estas tierras.

Les Eyzies de Tayac.

Esta población cuenta con apenas mil habitantes y su actividad es netamente turística, desde que en 1868 se descubrieron aquí los cinco primeros esqueletos de cromañones y ha sabido aprovechar la historia que este lugar posee.

Les Eyzies de Tayac.

Nosotros podemos observar un lugar dinámico, con bastante ambiente y preparado para el turismo, debe ser uno de los lugares más visitados de toda esta región. Además el lugar es muy bonito, los ríos Vèzére y Beaune le dan un toque genuino y como siempre los franceses aprovechan todo esto y ofrecen una oferta variada de actividades recreativas.


Les Eyzies de Tayac.

Damos una vuelta por la calle principal del pueblo que es la misma carretera que lo atraviesa. Todo está lleno de tiendas en las que predomina como elemento más representativo de esta zona los pates y fois, además de diversos productos. No podemos resistirnos y compramos un pack de diferentes productos para degustarlos tranquilamente.
Creo que entre les Eyzies y la Roque que está bastante cerca se puede pasar un buen día si es que a uno le gusta la prehistoria y si todavía quedan fuerzas y tiempo no estaria demás un paseo en canoa por el río, para pernoctar tranquilamente en la estupenda área de Les Eyzies.
Nosotros no lo hacemos así y decidimos seguir ruta. Tenia previsto visitar los siguientes destinos: Monpazier, el Chateau de Biron, Monflanquin, Villeneuve sur Lot y el chateau de Bonaguil, pero los días van pesando en las fuerzas y la media costilla quiere ir aproximándose a los Pirineos, por lo que pasamos estos lugares y vamos a parar a Puy L´Eveque.

Situación del área de Puy L´Eveque.

Por unas carreteras bastante estrechas, aunque con buen firme, a última hora de la tarde llegamos a Puy L´Eveque y estacionamos en un gran parking gratuito situado al lado de la Gendarmería y que dispone de una zona de llenado y vaciado gratuito. GPS: 44 30 24.99 N 1 08 08.34 E .

Area de Puy L´Eveque.

Aquí pasaremos la noche con otras seis o siete autos más. El lugar parece bueno, además la Gendarmería está enfrente lo que le da un plus de seguridad.

Area de Puy L´Eveque.

Nos acomodamos y cenamos tranquilamente y después para bajar la cena nos vamos hacia el centro de este pueblecito de la región de Medio día Pirineos y departamento del Lot que cuenta con unos 2.000 habitantes.

Puy L´Eveque.

Enseguida llegamos a la plaza donde está situado el Ayuntamiento y desde donde hay unas vistas muy buenas sobre el río Lot y toda esa parte del río. Justo abajo vemos que hay algo de fiesta, pues se ven luces, por lo que decidimos bajar hasta la otra orilla.
Por la Grand Rue llegamos a la bonita y tranquila Place du Docteur Dumeaux. Practicamente no se oye casi nada y en un banco nos sentamos un rato. Encuentro una red wifi abierta y mando a los chicos unas fotos del día para tenerles informados de lo que estamos viendo.
Bajamos hasta el río y cruzamos el puente, descubriendo desde aqui una panorámica del pueblo sumamente bella e indescriptible.
El Lot transcurriendo lentamente y reflejado en sus aguas la silueta mágica y misteriosa de este lugar tan bonito y romántico.
Damos por buena la caminata pues ha merecido la pena esta bella estampa y el momento tan bonito y especial que hemos estado disfrutando desde aquí.

Puy L´Eveque.

Amanece un nuevo día y la mañana la vamos a dedicar a perdernos por las callejuelas medievales de Puy L´Eveque. Si de día es tan bonito como anoche nos pareció, estamos de enhorabuena, pues habrá merecido la pena.

Puy L´Eveque.

Encontramos un pueblo con bastante actividad comercial, qué diferencia con la tranquilidad que había anoche, aunque no vemos que sea un lugar agobiante y lleno de turistas, cosa que no entendemos muy bien, pues es uno de los pueblos más bonitos que hemos visto hasta ahora.

Puy L´Eveque.

Mejor para nosotros, pues podemos ir paseando tranquilamente por las intrigadas callejuelas que serpentean entre imponentes edificios góticos de piedra amarillo pajizo y coronadas por tejadillos de teja roja.
A cada paso que damos nos sorprende una pequeña plaza, un bello rincón, un balcón de madera bellamente decorado, un edificio antiguo hábilmente conservado y sobre todo una grata armonía y un rico y orgulloso patrimonio.

Puy L´Eveque.

Dejándonos seducir y transportar por todo el encanto de este bello lugar, vamos descendiendo tranquila y pausadamente por las callecitas hacia la parte baja del pueblo. Hay lugares en que pasamos hasta dos veces perdidos, sin duda por el efecto embriagador que nos ofrece Puy. Es cierto, cuando uno está rodeado de tanta belleza y armonía, los sentidos se atolondran y parece que ejercen un efecto de cautivador que hace que  uno se desoriente y pierda la noción del espacio tiempo.

Panorámica de Puy L´Eveque.

Llegamos hasta el río Lot y volvemos a cruzar el puente para deleitarnos de nuevo con la magnífica vista que ofrece todo este conjunto desde aquí.
Nos vuelve a seducir y atrapar Puy y no dejamos de contemplar este bello rincón de Francia. Desde aquí el pueblo más bien parece un cuadro pintado por alguien que ha fantaseado con la disposición de las casas, Palacios y Torres, que magnífica obra de arte.
Nos marchamos de Puy L´Eveque gratamente maravillados y sorprendidos por tanta belleza y armonía, no sin antes comprar una famosa tarta de nueces, típicas de este lugar.

Situación de área y parking de Cahors.

Con algo de pena dejamos atrás Puy L´Eveque, un lugar que hemos descubierto y que nadie debería dejar de pasar por aquí si se acerca a la cercana y turística Cahors, nuestro siguiente destino.

Plano de la ciudad de Cahors.

Llegamos a mediodía a Cahors y nos dirigimos a su área de autocaravanas.
Tras comprobar que la misma está llena, evidentemente ya que dispone de muy pocas plazas, nos acercamos a un parking cercano donde encontramos un hueco.

Parking en Cahors.

El parking está al pasar el área, en una zona de tierra y pegada al río. GPS: 44 26 24.08 N 1 26 17.49 E, gratuito y sin servicios. Aquí estamos el resto de autocaravanas que no podemos aparcar en el área, aunque el lugar parece un buen sitio.
Comemos en la auto y vemos una auto que está frente a la nuestra que nos resulta curiosa. Primero por lo nueva y novedosa que es y segundo porque su dueño viaja con la sirvienta que es la que está preparando la comida al dueño y a un pescador que no hace más que sacar peces del Lot.

Pont Valentré, Cahors.

Después de haber reposado un poco, cogemos las bicis y nos vamos hacia el punto más interesante de Cahors, el puente medieval  Valentré.
Vamos pedaleando por la margen del Lot y poco a poco se va agrandando la magnífica silueta del símbolo de Cahors, el Pont Valentré.

Caminando por el Pont Valentré, Cahors.

Este puente es un ejemplo sobresaliente de la arquitectura militar medieval. Se empezó a construir en el año 1309, pero su aspecto original cambió de una forma bastante radical en 1879 por unas obras de restauración que sufrió.

Pont Valentré, Cahors.

Antes de ser restaurado, el Pont Valentré era una especie de fortaleza aislada cuyo fin era controlar el paso por el río, ello unido a lo inexpugnable que resultaba dicha fortaleza fue lo que le confería a la ciudad de Cahors una importancia estratégica en el comercio que pasaba por aquí.

Pont Valentré, Cahors.

Lo cierto es que es  una gozada para la vista contemplar estos muros y los 40 metros de altura que alcanzan las torres que se alzan sobre el agua del Lot.
El paseo por las viejas piedras tan cargadas de historia es sumamente encantador, así como la tranquila contemplación de las azules aguas del Lot y las verdes praderas que se extienden a la orilla del río.

Pont Valentré, Cahors.

Terminamos de cruzar el viejo puente Valentré y de nuevo montados en nuestras bicicletas seguimos  el cauce del Lot pero por la otra orilla, lugar desde donde se obtienen las mejores y más impactantes vistas del puente medieval.

Pont Valentré, Cahors.

Esta orilla de la rivera del Lot es más bonita que por la que hemos venido. Hay numerosos establecimientos con sus bonitas y coquetas terrazas asomadas al río, así como pequeños barquitos que ofertan paseos por las aguas y que pasan bajo los arcos del Pont Valentré. Tan solo con sentarse en el verde césped y contemplar esta postal tan digna, merece mucho la pena.

Parking de autos desde la otra orilla del río, Cahors.

Pedaleando tranquilamente por el carril bici que va parelelo al río, llegamos frente al parking donde hemos dejado la auto estacionada. Seguimos ruta hasta llegar al puente Louis Philippe, que giramos a la izquierda y seguimos por el amplio Boulevard Leon Gambetta, verdadera arteria de Cahors.
Llegamos a la Plaza Gambetta y recogemos algo de información turística de Cahors en la Oficina de Turismo.
Aprovecho para conectarme a la wifi de la Oficina, para ello te piden una cuenta de email que registran y posteriormente te envían una encuesta para que des tu opinión acerca del servicio y de tu estancia en la ciudad. Una brillante idea que denota una forma diferente y sabia de servir a su ciudad con la opinión de sus visitantes.

Catedral Saint Etienne, Cahors.

Dejamos las bicicletas aparcadas en las inmediaciones de la plaza y nos disponemos a patearnos la ciudad célebre desde la Edad Media por sus buenos caldos.
Pertenece a la Región de Mediodia Pirineos y cuenta en la actualidad con unos 20.000 habitantes.

Catedral Saint Etienne, Cahors.

El primer lugar que visitamos es la Catedral de Saint Etienne, que más bien parece una fortaleza que una Catedral, con sus robustas u cuadradas paredes. Se comenzó a construir a finales del Siglo XI y en la portada norte presenta un bonito tímpano de la Ascensión.
Otro detalle que llama la atención por fuera son las dos cúpulas juntas.

Interior Catedral Saint Etienne, Cahors.

El interior está bellamente decorado con unos interesantes y abundantes frescos que le confieren un toque diferenciador y muy bonito a esta Catedral.
Cahors posee una curiosa historia: en el Siglo XIII era una de las mayores ciudades de toda Francia y Cahors vivía por aquel entonces una época de prosperidad, gracias sobre todo a la llegada a la ciudad de mercaderes y banqueros lombardos.

Cahors.

Estos banqueros tenían una hábil forma de llevar las finanzas y los negocios, pero evidentemente practicaban en gran medida la usura. Cuando los caballeros templarios se instalan en Cahors, la ciudad y sus habitantes se vieron envueltos en una especie de "fiebre del otro", lo que le otorgaría a Cahors un puesto entre las principales ciudades financieras de toda Europa.

Cahors.

Todo esto se nota cuando uno pasea por las callejuelas de la ciudad y ante uno van apareciendo grandes edificios de ladrillo rojo, en algunos casos un tanto descuidados, junto a bellas casas de entramado de madera y tejado voladizo.

Callejuela de Cahors.

Lo recomendable es dejarse perder por el intrincado laberinto de callejuelas y que la intuición sea nuestro guía, así descubriremos rincones, placitas y antiguos y bellos edificios medievales.
Decidimos seguir hasta nuestro próximo destino ya que todavía queda algo de tarde, ya hemos saciado nuestro apetito de Cahors y queremos seguir avanzando.
Una cosa que se debería hacer antes de partir de Cahors, es adquirir algún vino de esta ciudad, son excelentes y luego en la auto saben mucho mejor.

Área de Cahors.

Recogemos las bicis y atravesamos en puente Louis Philippe, para ir al estacionamiento. Pasamos por el área de Cahors donde siguen ocupadas sus escasas plazas de estacionamiento y tras montar las bicicletas en sus portabicis nos despedimos de esta bella ciudad.

Para saber más:
Cahors




Situación del parking de Saint Cirq Lapopie.

Por la carretera D-653 que transcurre paralela al río Lot, atravesamos parajes muy bonitos y por fín llegamos al lugar de estacionamiento de Saint Cirq Lapoie, que es una simple huerta reconvertida en estacionamiento de autocaravanas que debe ser más lucrativo y beneficioso.

Parking de Saint Cirq Lapopie.

Este parking está pegado al camping La Plage y debe ser del mismo dueño, GPS: 44 28 11.81 N 1 40 44.17 E , el caso es que al poco de llegar, pasa un señor mayor y te cobra los 7 euros por solo estacionar, sin ningún servicio. Lo más caro y abusivo de los lugares que hemos visitado hasta ahora. Eso si, el lugar está bien y podemos sacar la mesa y las sillas y cenar fuera acompañados de bastantes autos más.
 
 Saint Cirq Lapopie.

Al terminar de cenar vamos al pueblo para hacer una pequeña aproximación a lo que será mañana. El camino que conduce al pueblo no está iluminado y nos cuesta encontrar la senda que sube al nucleo urbano, después de comprobar que en el río están rodando un capitulo de alguna serie francesa.

Saint Cirq Lapopie.

El pueblo se alza en un promontorio rocoso que parece desafiar a la gravedad para caer de un momento a otro a las aguas del Lot, destacando sobre todo lo demás la esbelta figura de la Iglesia del Siglo XV.
La postal desde esta entrada del pueblo es expectacular, realmente mágica y maravillosa, de esas que queman la retina y quedan para siempre gravadas en nuestro rinconcito del corazón como uno de esos pocos y maravillosos lugares que ha podido uno sentir y se ha sentido realmente impactado.
Me ha recordado en algo a la primera vez que vimos el Monte Saint Michel iluminado, allá en Normandía.
Una vueltecita por la muertas calles del pueblo, para darnos cuenta del lugar tán mágico en el que nos hayamos. Nosotros solos paseando por las callejuelas de este lugar tan encantador, creo que mañana por la mañana no tendremos tanta suerte y esto estará petado de turistas.

Panorámica del Lot desde el castillo de St. Cirq Lapopie.

Hay una excursión muy bonita que se puede realizar si uno tiene la suerte de estar por aquí: a unos 3 o 4 kilómetros río abajo exiten unas oquedades que pasan debajo la montaña y a escasos metros del río, se llama Chemin de Halage. Nosotros lo queremos hacer y nos encaminamos andando hacia las mismas. Pero nos damos cuenta que están más lejos de lo que habíamos pensado y decidimos darnos la vuelta. Consejo: ir en bicicleta pues el lugar creo que merece la pena.

Chemin de Halage, St. Cirq Lapopie. (foto no propia).

La foto de arriba está sacada de internet y muestra el lugar.
En cambio, cuando vemos en un letrero que sale un camino montaña arriba que se dirige al pueblo, lo cogemos y tras una dura subida por toda la montaña llegamos al pueblo.

Saint Cirq Lapopie.

Desde el castillo se divisan unas panorámicas realmente bellas el Lot y su valle, así como de Saint Cirq Lapopie que se haya a sus pies.
Estando en el área de Cardaillac unos días antes, un autocaravanista francés ya nos advirtió que Saint Cirq Lapopie había sido designado el pueblo más bonito de Francia del año 2012 y a ciencia cierta que ello es verdad.

Saint Cirq Lapopie.

Este es uno de esos lugares que no está en ninguna guía de viajes, ni en ninguna ruta de grandes viajes y recorridos, pero es el lugar que encaja a la perfección con nuestra forma de entender el turismo. Turismo de pueblecitos y pequeñas ciudades encantadoras.

Saint Cirq Lapopie.

El día además acompaña, hace un tiempo fabuloso, las tonalidades y colores parecen recibirnos en todo su esplendor y abundancia, el deleite es magnífico. Allá donde uno mire tan solo puede encontrar belleza y más belleza, sencillamente espectacular, no hay palabras.

Saint Cirq Lapoie.

Sin temor a equivocarme, puede asegurar que Saint Cirq Lapopie es el pueblo más bonito que hemos visitado en este viaje y mira que los hemos visto bonitos. Era difícil de superar por la larga lista de pueblos que llevamos vistos este verano, pero Saint Cirq Lapopie tiene algo más...

Saint Cirq Lapopie.

Este pueblo tiene algo que es muy difícil de encontrar. Todo está en su sitio, es todo el conjunto una pasada, no hay una parte bonita y otra que no lo es, no, aquí todo el conjunto es una maravilla. Aquí se quedaría uno a vivir sin dudarlo, y se dejaría atrapar eternamente por la belleza y el embrujo que ejerce Saint Cirq Lapopie.

Saint Cirq Lapopie.

Como era lógico, esta mañana el pueblo no se parece a lo de anoche, que estábamos paseando por las fantasmales calles. Ahora el pueblo está siendo visitado por bastantes turistas, cosa que es lo único que le quita algo de encanto, pero a fin de cuentas nosotros también somos turistas.

Iglesia de Saint Cirq Lapopie.

Pero ante tanta armonía y belleza, a uno le sale el instinto ábaro y posesivo y por momentos querría que estuviéramos nosotros dos solos y no compartir con nadie más este idílico lugar, no puede ser que esto lo pueda disfrutar tanta gente, lo queremos para nosotros solos, ilusos...

Saint Cirq Lapopie.

Aparto este sentimiento tan negativo y pienso para conformarme que no solo soy yo el alucinado, sino que hay mucha más gente con las mismas sensaciones que las mías y que gustosamente están disfrutando de este lugar, congraciándome conmigo mismo y con el resto de turistas que hasta hace un momento los hubiera querido fulminar por mi apetito insaciable que aflora en este tipo de lugares.

Saint Cirq Lapoie.

Vuelvo a la realidad y me dejo de películas entrando en una tiendecita de recuerdos donde no nos podemos resistir a adquirir algún detalle que luego, cuando estemos en nuestros monótonos lugares de residencia, contemplaremos y todavía añoraremos más a Saint Cirq Lapoie, qué crueldad..., eso no se hace.

Saint Cirq Lapoie.

Mati va por su cuenta y yo por la mía, no me puedo quitar el embrujo que este lugar está ejerciendo sobre mí, soy su sumiso prisionero y lo curioso es que me gusta. Que me atraiga, que haya quedado impregnado en mí este encanto tan difícil de explicar que ha anulado mi voluntad y que no veo la manera de volver a la realidad.

Saint Cirq Lapopie.

Me detengo en cada esquina, en cada plaza, en cada lugar y escaneo todo, como queriendo hacer la radiografía perfecta que coloque en una parte de mi cerebro cada detalle, cada panorámica, cada recuerdo...

Saint Cirq Lapopie.

Temo irme de aquí y que la memoria me falle y olvide Saint Cirq Lapopie, por lo que lentamente y volviendo la mirada a cada paso voy fotografiando con la mirada ensimismada cada pequeño detalle, cada cosa que cuando ya no esté aquí me haga transportarme de nuevo y seguir embriagado por todo lo vivido y disfrutado.

Saint Cirq Lapopie.

Antes de partir definitivamente, en la batalla que está ganando la razón al corazón, pues hay que seguir hacia adelante, una última mirada de Saint Cirq Lapolie desde esta entrada. Jolines lo que cuesta despedirse de aquí, renunciar a tan bello lugar, para ir a no se qué lugar, que no será igual que éste, ni tan bello, ni que lo viviremos de esta manera.
Casi con lágrimas en los ojos nos despedimos con la seguridad que algún día, sin dudarlo, volveremos a ver estas casas, estos muros y estas sensaciones que hemos vivido aquí.

 Vídeo de Saint Cirq Lapopie.

Parking Toulouse.

Tenía planeado acercarnos a estos destinos: Najac, Villefranche de Rouergue, Belcastel, Sauvaterre de Rouergue, Albi, Mirepoix y Foix, antes de acercarnos a los Pirineos, pero no me acompaña en las ganas Mati, que prefiere ir recortando el viaje, ya llevamos bastantes días y se le está haciendo un poco largo, además tiene ganas de ver a los chavales.
Por tanto decidimos poner ruta hacia el sur y dirigirnos a los Pirineos.

Parking en Toulouse.

Al salir de Saint Cirq Lapopie por la carretera D-8, vemos otros dos parkings más cercanos al pueblo y que pueden ser otra buena opción a la hora de estacionar.
Tras varios kilómetros por esta estrecha carretera, llegamos a la autopista E-9.
Es hora de comer y decidimos pararnos en Toulouse que no la conocemos y así matamos dos pájaros de un tiro, comemos y la vemos.

Place du Capitole, Toulouse.

Decidimos probar suerte y buscar aparcamiento en pleno centro. Por momentos pensamos que vamos a tener que desistir, pero por fin encontramos un hueco en zona azul, en un lugar privilegiado, GPS: 43 36 05.77 N 1 26 23.17 E.


Basílica de St, Sernin, Toulouse.

Llegamos a la bonita y coqueta Place du Capitole y en las inmediaciones encontramos un Kebak donde damos buena cuenta de un menú.
Vemos una ciudad en ebullición, dinámica, muy comercial.
Pertenece a la región de Mediodia Pirineos, siendo la capital de la Región.

Pont Neuf, Toulouse.

Actualmente Toulouse cuenta con unos 400.000 habitantes y es una de las ciudades más importantes del sur de Francia, sino la más importante. Posee una rica historia desde la época romana, pasando por los Visigodos y los Francos.

La Garonne, Toulouse.

Esta ciudad es un buen punto de partida si se quiere visitar los Pirineos, pudiéndose apreciar los mismos en días despejados.
Una cosa que nos llama la atención es el color rosado de las fachadas de sus casas y monumentos.
Caminamos despacio por la Rue du Taur, toda ella repleta de comercios, cosa que no puede resistir Mati, pues llevamos varios días sin pisar una gran ciudad, pasando a varias tiendas y haciendo alguna compra.
así llegamos a la Basílica de St. Sernin o de San Saturnino, un bello edificio que se comenzó a construir en el año 1080 y se terminó a mediados del Siglo XIV.

Donjon du Capitole, Toulouse.

Volvemos sobre nuestros pasos de nuevo hacia la Place du Capitole y pasamos bajo los soportales del Ayuntamiento hasta los jardines del Donjon du Capitole.
Seguimos callejeando por Toulouse y vamos hacia el río Garonne, lugar donde hemos dejado aparcada la auto, pues hay que volver a sacar un ticket de la zona azul para estar algo más de tiempo y terminar de hacernos una idea de la ciudad.


Edificio en Toulouse.

Paseamos hasta el Pont Neuf para contemplar desde aquí una bella estampa de esta parte de la ciudad. Seguimos paseando y de vez en cuando descubrimos algún bello edificio como el de la fotografía superior.
Pienso que Toulouse se merece una visita más pausada y mejor preparada que lo que nosotros llevamos, pues ha sido una parada que no la teníamos prevista, aunque sí que nos ha servido para hacernos una ligera idea de lo que nos podemos encontrar en otra ocasión y de forma más sosegada.


Video de Toulouse.


Ponemos rumbo hacia Bagneres de Luchon en plenos Pirineos por la autopista A-64, que no la vemos que sea cara, más bien al contrario.

Situación del área y parking en Bagneres de Luchon.

Llegamos al área de Bagneres y lo primero que hacemos es cargar y descargar aguas. GPS: 42 47 42.34 N 0 35 54.09 E, el precio son de 2 euros las 12 horas y 4 euros las 24, aparte la carga y descarga. Nosotros hemos tenido suerte pues uno de los grifos está estropeado y da agua sin necesidad de monedas o jetones.

Pernocta en Bagneres de Luchon.

Vemos que el área está a reventar y que están pegadas unas con otros, por lo que decidimos ir a buscar un lugar más apropiado.
Lo encontramos justo al lado del supermercado Lidl, en una zona idílica, con césped y anchura suficiente para sacar la mesa y las sillas y cenar fuera.
GPS: 42 47 50.94 N 0 35 50.59 E, gratuito y sin servicios.

Mairie de Bagneres de Luchon.

Después de cenar vamos a dar una vuelta por el pueblo, primero por la Avenida Maréchal Foch donde desemboca en la Place du Comminges, donde está la Iglesia de Bagneres. Vemos que hay un concierto de violín en el interior y a pesar de que la entrada no es gratuita  nos dejan pasar pues el concierto está finalizando, por lo que tenemos la oportunidad de oír en directo a un maestro ruso.

Motivos en ocasión de Tour de France.

Seguimos paseando por Allée d´Etigny, verdadera arteria de Bagneres, hasta que la misma termina en el imponente balneario.
Es el primer lugar que visitamos que a estas horas no lo vemos desangelado, pues hay muchas terrazas abiertas y las tiendas aunque están recogiendo, aún están abiertas.
No cabe duda de que gran parte de la culpa la debe de tener la circunstancia que en dos días llega el Tour de France y el pueblo está completamente engalanado para recibir tan importante prueba ciclista.

Estacionamiento inicio de la ruta lago D´Oô.

Hoy toca una ruta senderista en las inmediaciones de Bagneres de Luchon, concretamente al lago D´Oô en las inmediaciones de las Granges de Astatu.
Estacionamos en el gran parking en el lado que parece estar reservado a las autos, GPS: 42 45 50.28 N 0 30 03.79 E.


Vistas desde la ascensión al lago D´Oô.

Por un caminito perfectamente balizado y señalizado emprendemos ruta hacia el lago y que en teoría en hora y media deberíamos verlo.
Conforme vamos ascendiendo las vistas se hacen increíbles, paredes llenas de una exuberante vegetación, el riachuelo que va discurriendo entre el verde lienzo y la aparición de las nubes cargadas con pequeñas gotas de lluvia.


Lago D´Oô.

Por fin llegamos al lago. Ha sido más tiempo del previsto que como siempre lo hacen aquellos que no se paran un instante para descansar o simplemente contemplar el paisaje.

Cascada del lago D´Oô.

Sinceramente, vale la pena subir hasta aquí, por el bello paisaje que hemos visto hasta llegar al lago, pero si ante nosotros se extiende esta increíble mancha de agua rematada por una cascada de 275 metros, el esfuerzo ha valido la pena.

Panorámica del lago D´Oô.

Anotar que la subida la hacen hasta niños pequeños, lo que da una idea de la dificultad que ofrece. Sí que es algo larga, pero el paisaje es ameno y se lleva bien.
Una vez arriba hay un refugio con una cafetería para reponer fuerzas.
Lo que es una pena, es la niebla que rodea la parte alta de las montañas, lo que le quita un aire de grandeza al emplazamiento.
La ruta se puede seguir, aunque creo que el camino es más tortuoso que el que hemos traído hasta el lago.

 Comiendo rodeados de un idílico escenario.

La vuelta se hace por el mismo camino que hemos subido. Una vez abajo comemos rodeados de tan bellos paisajes, otro de los alicientes que tiene viajar en autocaravana, algo que aprecimos en situaciones como estas.
Tras una reparadora siestecita nos ponemos de nuevo en rumbo con la intención de avanzar. Pero el hombre propone y Dios dispone. Nos encontramos con una prueba ciclista paralela al Tor de France que cuenta con miles de participantes y que nos obliga a estar parados unas 3 horas, cosa que aprovechamos para darnos al placer de la lectura.
Cuando los Gendarmes nos dan por fin paso, continuamos ruta y vamos pasando por lugares muy bonitos como el Col de Peyresourde, o el Lac de Génos y por carreteras que ya están atestadas de autocaravnas esperando el ansiado paso de la etapa del Tour.

 Situación del área y parking, Arreau.

Llegamos al pueblo de Arreau y decidimos hacer noche aquí, pues nos ha parecido un pueblo interesante mientras lo cruzábamos. Nos vamos a su área de autocaravanas, GPS: 42 54 25.87 N 0 21 33.43 E, 2 euros las 24 horas, pero no podemos quedarnos pues está llena, por lo que vamos en busca de un parking para pasar la noche.

Pernocta en Arreau.

A escasos metros del área encontramos un amplio aparcamiento, por lo que nos quedamos aquí. GPS: 42 54 25.70 N 0 21 37.30 E.
Después de cenar y al ir a tirar la basura al contenedor me doy cuenta que existe una señal de prohibido pernoctar, pero decido probar suerte y quedarnos a ver qué ocurre.
Hoy es 14 de Julio, Fiesta Nacional de Francia y por ello han preparado un espectáculo piro-musical en el Ayuntamiento. Nos acercamos y durante casi una hora podemos disfrutar de unos fuegos artificiales amenizados con comentarios de la historia del Tour de France.
Al finalizar vemos que un vehículo de la Gendarmería pasa al lado de la auto y no se paran, por lo que entendemos que no hay ningún problema para pasar aquí la noche.
Damos una vuelta por el pueblo que está viviendo un día de fiesta con baile incluído y ya cansados volvemos a la auto para dormir. Pienso que por la cercanía de la música nos van a dar la noche, pero un poco más tarde se acaba la fiesta y todo el mundo regresa a sus casas, que civilizados, lo mismo que aquí.

Paisaje desde Col d´Aspin.

Salimos de Arreau en dirección al Col d´Aspin por unas carreteras de fantasía, realmente precioso todo el entorno y con unas vistas excepcionales, una maravilla.
El navegador nos juega una mala pasada y en un cruce nos echa por donde nos es y vamos directamente al pueblo de Aspin. Allí tenemos que maniobrar para salir de la ratonera en la que estamos y finalmente lo conseguimos, suerte que no hemos encontrado nadie de frente, sino...

La Mongie.

Llegamos a La Mongie y habia previsto que si coincidía con un buen día, nos podíamos pensar la subida en teleférico al observatorio del Pic du Midi situado a unos 2.877 metros y desde donde se ven unas vistas magníficas de todos los Pirineos.
El día está con bastante niebla por lo que desistimos gastarnos los 32 euros ida y vuelta por adulto que cuesta subir hasta allá arriba.
Para saber más: pic du midi

Estos bichos parecen estar muy bien aclimatados a la altura.

Esto es lo que podremos encontrarnos arriba:

Video Pic du Midi.

Vistas desde el Col du Tourmalet.

Conducir por estas carreteras es sumamente gratificante. Sin prisas, poco a poco, deteniéndote donde ves una imagen de postal, sencillamente maravilloso el paisaje, todo el entorno.
Por fin llegamos a la cima del Col mas famoso del Tour de France, el Tourmalet.


Col du Tourmalet.

Tenemos suerte y podemos estacionar en un hueco. Hay que ver la cantidad de gente que hay aquí, más parece un monumento que un puerto de montaña. Sin duda toda la culpa la tiene la carrera ciclista más famosa del mundo y no hay año que no se deje caer por aquí. La verdad es que las rampas son impresionantes y la dureza de las mismas algo descomunal para los ciclistas.
Las cunetas están llenas de autos que pacientemente están esperando el paso de la carrera y algunas literalmente se juegan el tipo, pues desafían las alturas a escasa distancia del precipicio, una locura.

Parking Circo de Troumouse.

A mediodía llegamos al parking del Circo de Traumouse, tras haber tenido que pagar 4 euros a 7 kilómetros del parking.
La carretera es preciosa y se atraviesan lugares muy bonitos. aquí después de comer haremos una ruta a pie. GPS: 42 43 41.37 N 0 05 46.69 E

Circo de Traumouse.

Cuando hemos llegado hacía un día espléndido, pero conforme vamos terminando de comer empiezan a bajar las nueves y cubriéndose las cumbres, por lo que las vistas no son las mismas.

Circo de Traumouse.

A pesar de ello cogemos los bastones y por una senda nos adentramos hacia el corazón del circo.

Algunas se lo tienen bien montado.

Este lugar es muy bonito e increíblemente extenso, se pueden hacer infinidad de rutas, el único inconvenientes es la presencia de nubes que tapan las montañas. Esto en un buen día tiene que ser espectacular.


Sobrecogidos por la inmensidad del circo de Traumouse.

Virgen de Traumouse.
 
Circo de Traumouse.

Tras un par de horas de ruta, decidimos volver a la auto, pues el día no tiene pinta que vaya a mejorar y nos deje ver el circo en mejores condiciones. Por tanto volvemos sobre nuestros pasos y ponemos rumbo hacia Gabarnie.
 
Situación del parking y del área de Gabarnie.

A media tarde llegamos a Gabarnie, donde mañana vamos a subir a su espectacular Circo.

Parking Gabarnie.

Al llegar al pueblo una chica nos cobra los 5 euros por día que cuesta el área. Nos dice que podemos dejar la auto en el parking un rato mientras visitemos el pueblo, pero que para pernoctar hay que subir al área que está carretera arriba un par de kilómetros. GPS del parking: 42 44 11.52 N 0 00 45.97 W.

Area de Gabarnie.

El área está separada en dos por la carretera que sube al Col de Tentes. Dispone de carga y descarga de aguas. GPS: 42 44 18.21 N 0 01 10.21 W.
Dejamos la auto y damos una vuelta por el pueblo que no es tal, sino más bien una zona repleta de tiendas relacionadas con el Circo de Gabarnie, donde ofrecen de casi todo, hasta la posibilidad de subir en caballo o burro hasta el Circo.

Circo de Gabarnie.

Tras visitar alguna tienda en busca del último regalo, nos vamos a la auto para dirigirnos directamente al área a instalarnos y pernoctar.
Al rato llega un francés al área queriéndonos vender queso, que tras probarlo no nos animamos, pues todavía conservamos nuestro queso manchego que le da mil patadas al que nos quiere vender, aunque alguno vende con tanto autocaravanista.

Circo de Gabarnie.

Amanece un nuevo día y bajamos en bici hasta el pueblo, donde las dejamos aparcadas para  empezar la ruta que nos llevará al imponente circo de Gabarnie.
Nos esperan por delante unas tres horas entre la ida y la vuelta.

Vista de Gabarnie desde la cabeza del Circo.

La ruta es bastante cómoda, más que la de ayer al subir al lago d´Oô, se hace más cómoda, pero también está más concurrida, aunque vale la pena llegar hasta donde cae la gran cascada.
 
Circo de Gabarnie.

A pesar de que el Circo se va viendo desde bastante distancia, no es hasta que llegas la hostelería, donde se despeja el paisaje y ya solo se contempla la majestuosidad y grandeza de este lugar.

Circo de Gabarnie.

Quedan grandes cantidades de nieve congelada que, a pesar de estas altas temperaturas, todavía no se han derretido.
Todo es una alfombra de verde césped, lo que aprovechamos para tomar un bocadillo que hemos traído rodeados de enormes montañas y multitud de cascadas.

Circo de Gabarnie.

Parece que la gran cascada está a tiro de piedra, pero hay que ver como engañan las distancias en este escenario tan magnífico.
Aunque nos empeñamos y ya que estamos aquí queremos llegar a sentir en nuestra cara las gotas de agua que desprende en su caída la gran cascada.

La gran cascada.

Al final es demasiado para Mati y tiene que desistir de llegar hasta el final, pues la senda se va empinando y se complica por la dureza de la misma, aunque yo sigo hasta el final.

Gran cascada del Circo de Gabarnie.

Hasta aquí no llega todo el mundo, hay bastante gente que se conforma con quedarse a escasos 200 metros de la cascada, pero subir hasta aquí es como un reto conseguido y cuando estás aquí arriba das por bien empleado el esfuerzo empleado.

Circo de Gabarnie.
 
Panorámica del Circo de Gabarnie.

Restos de nieve en el Circo de Gabarnie.

Una vez conseguido el reto de llegar hasta el final, volvemos sobre nuestros pasos para ir bajando poco a poco al pueblo.

Circo de Gabarnie.

Conforme vamos alejándonos del Circo, vamos volviendo de vez en cuando la mirada hacia ese espectáculo de la naturaleza tan bello.

Parking del Col de Tentes.

Decidimos subir con la auto al Col du Tentes antes de despedirnos de esta zona y así comemos en este puerto tan bello.
Estacionamos en la explanada. GPS: 42 42 48.40 N 0 03 02.82 W.

Col du Tentes.

Sacamos la mesa y las sillas, extendemos el toldo, pues hoy hace un día bastante caluroso y mientras comemos nos deleitamos con un paisaje sublime y maravilloso. Qué maravilla poder estar aquí en nuestra autocaravana y rodeados de estas bellas montañas.


Panorámica del Col du Tentes.

Descansamos un poco de la paliza de esta mañana y damos una pequeña vuelta por las inmediaciones del parking. Desde aquí salen varias rutas senderistas y rutas de escalada. Cerca está la Brecha de Rolando, lugar destacado por los alpinistas, aunque nosotros nos conformamos con lo vivido esta mañana.

Situación del área de Cauterets.

Ponemos rumbo al lugar de pernocta de hoy, Cauterets, donde llegamos a media tarde y estacionamos en una de sus áreas. GPS: 42 53 11.05 N 0 06 55.29 W.
Con todos los servicios, cuesta 10 euros las 24 horas.

Area de Cauterets.

Nos instalamos en la perfecta área de Cauterets y bajamos al pueblo que ya conocemos de hace 2 años.
Nos acercamos a las termas de Cauterets y cogemos información sobre los baños. Contemplamos la opción para mañana de darnos unos baños después de bajar de Pont d´Espagne.
 
Zona reservada para autos en Pont d´Espagne.

Tras dar una vuelta por el pueblo y de chatear un rastro con los chavales gracias a la red wifi del Ayuntamiento, nos vamos a la auto a cenar y ver algo la televisión. Mañana nos espera otro día de ruta y hay que reponer las fuerzas.

Lago Gaube, Pont d´Espagne.

Llegamos al gran parking de Pont d´Espagne. GPS: 42 51 08.93 N 0 08 03.35 W.
Vamos a las taquillas y vemos que el parking vale 5,50 euros y la opción de parking con cabina y telesilla hasta el lago de Gaube, cuesta 23 euros los dos, por lo que optamos por esta opción y así seguir más arriba del lago.

Lago de Gaube.

Así lo hacemos y creo que acertamos, pues lo pasamos muy bien subiendo en la cabina y telesilla. Desde aquí al lago hay muy poca distancia, por lo tanto como nos hemos ahorrado la caminata andando desde las taquillas decidimos seguir más adelante del lago.

Pont D´Espagne y lago Gaube al fondo.

Vamos subiendo por la senda llena de piedras y en algunos momentos con desniveles algo duros, pero el lugar es realmente precioso.

Glaciar de Vignemale.

Al fondo empezamos a divisar el impresionante glaciar de Vignemale y esos formidables picos. Detrás está el Parque de Ordesa, España.

Pont D´Espagne.

El recorrido se va haciendo duro por momentos, las fuerzas van flaqueando, pero quiero acercarme a esa mole de roca que se alza ante nosotros y a esas nieves perpetuas de su base.

Pont D´Espagne.

Subimos repecho tras repecho con la esperanza que en el último comprobemos que estamos a los pies del glaciar, pero incauto de mí, queda una distancia enorme para llegar allí.
 
Panorámica de Pont d´Espagne.

Pradera y al fondo el Vignemale.

Dejo a Mati, que ya no hay quien la mueva, y decido seguir un poco más adelante atraído por el magnetismo de la montaña, hasta que llego a la gran pradera desde donde se ven unas vistas espectaculares de todo el entorno.

Pradera y al fondo el Vignemale.

Cuando compruebo que no voy a poder llegar hasta el glaciar, pues todavía quedo mucho trecho, decido volver sobre mis pasos en busca de Mati, dándome por satisfecho por haber podido llegar hasta aquí, más de lo que había podido imaginar cuando hemos empezado la ruta.

Glaciar del Vignemale.

Lago de Gaube.

No veo a Mati, debe estar esperándome en el telesilla, y aprovecho para hacer unas fotos de este maravilloso lugar con las azules y transparentes aguas del lago Gaube y alzándose majestuosas las montañas guardianas de tan bello lugar.

Lago Gaube y al fondo el Vignemale.


El día no puede ser mejor, brilla el sol esplendoroso, ni una nube que entorpezca la contemplación de esta obra de la naturaleza. En fin, un deleite para los sentidos, así es como califico a este lugar.

Pont d´Espagne y lago Gaube.

Tras bajar al parking, comemos en el parking sacando la  mesa y las sillas y tras una reparadora siesta, bajamos hacia Cauterets. No vamos a darnos el ansiado baños,pues vamos hacia el Col D´Aubisque y al ser una carretera estrecha le tienen impuestas limitaciones de horario para circular en un sentido y en otro y según vamos nosotros, desde la población de Soulor esta tarde lo podemos hacer, sino habría que esperar a la tarde de mañana para poder hacerlo.

Paisaje desde el Col d´Aubisque.

Llegamos al Col d´Aubisque por la carretera D-918 que es sencillamente espectacular, con unas zonas de cortados de una altura impresionante. Además mañana pasa por aquí el Tour de France y al llegar al Col d´Aubisque nos encontramos con una cantidad de autos increíbles.

Col d´Aubisque.

Paramos en la gran explanada y al abrir la puerta del habitáculo casi me topo con un caballo que parecen estar aquí a sus anchas. GPS: 42 58 36.16 N 0 20 25.95 W.

Vistas desde el Col d´Aubisque.

Subo hacia la parte alta del estacionamiento desde donde se obtienen unas vistas realmente preciosas de esta zona.

Paisaje desde el Col d´Aubisque.

Panorámica del Col d´Aubisque.

Cuando estoy arriba, rodeado de caballos, oigo una voz familiar que grita mi nombre y me bajo para el estacionamiento. Resultan ser Basi y Adela, nuestros amigos que están aquí esperando a que mañana pase el Tour de France.

Col d´Aubisque.

Tomamos un refresco con ellos y nos contamos nuestras respectivas peripecias y planes, aunque nosotros hoy cruzaremos la frontera y ellos al salir mas tarde les quedan aún varios día de viaje.


Col d´Aubisque.

Tras despedirnos de ellos, seguimos dirección al puerto del Portalet, lugar donde cruzamos la antigua frontera que nos separa de España, ingresando en nuestro país.
Paramos a pernoctar en Almudevar, un pueblo situado al lado de la autovía entre Huesca y Zaragoza.
Al día siguiente llegaremos a casa, después de haber recorrido gran parte del sur de nuestro país vecino en un viaje que ha sido maravilloso y que guardaremos en nuestra memoria gratamente.

Mapa con la ruta seguida en todo el viaje por el sur de Francia.

5 comentarios:

Maria Melo dijo...

Olá companheiros:
Gostei muito. A descrição está muito bem feita e as fotos são belíssimas. Ao ler viajei convosco.
Maria Melo

Alfredo Sarriá García dijo...

Muito obrigado.Eu estou feliz que você gosta

Mis viajes y sensaciones dijo...

Hola, hemos encontrado este blog buscando un recorrido por el Perigord, Dordoña y los Pirineos, nos ha encantado el viaje y nos hemos apuntado algunos sitios.

Nosotros vamos a ir de camping pero durmiendo en bungalows por noche si se pudiera, hemos tenido una autocaravana y hemos recorrido parte de Francia, pero ya no la tenemos.

Os invito a conocer nuestro blog http://misviajesysensaciones.blogspot.com.es/

Un saludo

alfredo sarria dijo...

Hola, vuestro blog ya lo tengo en favoritos.
Un saludo.

Cahors dijo...

Que fotos más alucinantes de construcción "moderna" contra el fondo de cuevas. Como aficionado a la geología y apartandome un poco de la disciplina, es muy interesante conocer detalles tan importantes para montar una ruta como el hecho de poder encontrar ahí esa cantidad de vestigios prehistóricos.
Buen material, gracias!