8 de marzo de 2018

Avanzando hacia el Este, retrocediendo en el tiempo. Castillos, Monasterios pintados, Iglesias de madera... Rumanía, un país de contrastes (5ª parte)


Situada en el noroeste de Rumanía, la región de Maramures es poco conocida turísticamente. Lo más representativo son las Iglesias de madera de sus pequeños pueblos rodeados de naturaleza y donde han sabido conservar sus antiguas tradiciones.

Ubicación de la región de Maramures

Itinerario Sucevita-Viseu de Sus

El monasterio de Sucevita ha supuesto el punto más oriental al que hemos viajado en este viaje y en todos los lugares que hemos visitado nunca. Ahora toca ir acercándonos poco a poco a casa y afrontar el último destino de este viaje por Rumanía. Por ello ponemos rumbo hacia la región de Maramures donde su principal atractivo turístico reside en sus Iglesias de madera Patrimonio de la Humanidad.


Una vez cargado el itinerario del navegador dejamos atrás el monasterio de Sucevita, un lugar realmente mágico sobretodo a altas horas de la noche donde pudimos disfrutar de la misa cantada.
Volvemos por la misma carretera que trajimos ayer la 17A, que aunque con numerosas curvas, presenta un buen estado de firme.


Hasta que llegamos al cruce con la carretera 18 donde tenemos que girar a la derecha en dirección a Carlibaba y posteriormente dirigirnos hacia el paso de Prislop. Desde que dejamos la primera carretera el estado de la segunda es sencillamente incomprensible. En cualquier lugar creo que esta carretera estaría cerrada al tráfico, ya que presenta un firme y un estado donde se hace muy difícil la conducción.



Uno va conduciendo con la esperanza de que las obras que vamos encontrando sean algo pasajero y en unos kilómetros se acaben. Pero nada de eso ocurre, al contrario conforme nos vamos adentrando vamos comprobando que la carretera cada vez está peor.


Constantemente te vas preguntando si merece la pena hacer esta etapa o te interesa más dar la vuelta y dejar las Iglesias de madera sin ver. Uno se lo intenta tomar con tranquilidad y mentalizarse de que estás de vacaciones y no tenemos prisa. Vamos a disfrutar del paisaje e intentar relajarnos. Pero el estrés de conducir por aquí unido a la preocupación por la posibilidad de sufrir un accidente o una avería hacen que no se disfrute y la cosa se convierta en una tortura.


Y eso que ayer leí las peripecias que les pasaron a otra familia autocaravanista que estuvo por aquí este pasado mes de Julio donde relataban lo mismo que estamos sufriendo ahora nosotros. mochilaygps.blogspot.com.es
Tenía la esperanza de que en un mes las obras estuvieran avanzadas, pero conforme vamos haciendo kilómetros vamos comprobando que nos hemos metido de lleno en este caos y nos lo estamos comiendo pero bien.


El caso es que mirando el mapa de Rumanía para llegar a la región de Maramures hay que pasar por aquí, sí o sí. Además vemos que no vamos solos por la carretera, nos llegamos a cruzar con varias autos más así como otros vehículos. La suerte que tenemos es que hoy es fiesta y no están trabajando en la carretera ya que de haber sido un día de trabajo la cosa hubiera sido mucho peor.


Conforme vamos avanzando el estado de la carretera va siendo peor si cabe. Ahora directamente hay tramos donde ya no hay asfalto alguno y donde están asfaltando hay unos desniveles que pueden hacer que directamente vuelques. No me quiero imaginar lo que debe ser circular por aquí de noche. Imaginamos que cuando se asfalte completamente esta carretera el itinerario incluso será bonito ya que los paisajes de montaña son preciosos y más ahora que empezamos a ascender hacia el Paso de Prislop.


Por fin llegamos al Paso de Prislop 47.609116, 24.856056, ocupado por camiones y demás maquinaria destinada a las obras de la dichosa carretera. Aquí hacemos una parada para reponernos un poco de la paliza que llevamos esta mañana.



Me bajo para estirar un rato las piernas y me acerco al monasterio de reciente construcción que se ubica en este elevado paso y desde donde se tienen unas buenas vistas de toda esta montañosa zona.


Alrededor del monasterio se están levantando diferentes construcciones que una vez concluyan le dotarán a este punto de un interés mayor del que tiene ahora. Está todo a medio hacer igual que la carretera y para nuestro gusto como casi todo el país, a medio hacer. Pero en vez de recordarnos el encanto que tiene por ejemplo Marruecos donde la situación de país es parecida a Rumanía, aquí lo que tenemos es ganas de salir cuanto antes para poner fin a este viaje que no nos está diciendo gran cosa la verdad.



Volvemos a ponernos en marcha y ahora toca descender. Pensábamos que dejaríamos atrás las obras pero no es así ya que las mismas nos acompañan hasta Viseu de Sus donde hacemos un descanso.
En definitiva, que en toda la mañana hemos hecho unos 150 kilómetros y nos ha llevado la friolera de cinco horas y media. Algo difícil de comprender y más difícil de conducir. No entendemos como la carretera en este estado lamentable puede estar abierta al tráfico.

Itinerario por Maramures

Tras abastecernos de provisiones en un super en Viseu de Sus ponemos rumbo hacia la primera de las Iglesias de madera que tenemos seleccionadas a visitar, en este caso la de Bogdan Boda.
Aquí las carreteras aunque estrechas y con numerosas curvas conservan un buen estado de asfalto por lo que después de todo lo anteriormente pasado nos sabe a gloria.



Hoy es 15 de Agosto y por tanto festivo notándose por los pueblos donde pasamos. Algunas mujeres van ataviadas con trajes regionales para ir a misa. Notamos un ambiente rural pronunciado por toda esta zona sin duda con antiguas costumbres arraigadas en su sociedad lo que le da un toque singular y peculiar a esta región rumana.


Llegamos a Vogdan Boda y paramos frente a su Iglesia, GPS: 47.690096, 24.268058 gratuito y sin servicios. Vemos que está abierta la puerta de acceso al recinto por lo que sin más nos metemos para ver esta curiosa construcción.



Por el contrario nos percatamos que el interior de la Iglesia no vamos a poder verlo ya que está cerrado a pesar de ser festivo. Hay un grupo de niños al lado y al vernos una niña se acerca hacia nosotros y en un perfecto español nos pregunta de dónde somos. Resulta ser de origen rumano, vive junto a sus padres en Barcelona y está en Rumanía de vacaciones.


Nos relata la diferencia que existe entre vivir en España y Rumanía, de las costumbres de las gentes de aquí y de allí, de la mentalización respecto al algunos cuestiones como por ejemplo la limpieza o la suciedad, etc. Después de hablar un rato con ella e intentar que alguien nos enseñe la Iglesia por dentro, al parecer la persona responsable no saben donde se ha metido por lo que nos quedamos sin ver el interior de la Iglesia.


Justo al lado de la vieja Iglesia de madera se alza otra de reciente construcción donde se está oficiando la misa del día. Nos parece más interesante la vieja Iglesia construida totalmente en madera donde sin duda destaca la esbelta torre del campanario.


Seguimos camino hacia el siguiente objetivo, la Iglesia de Leud. Estacionamos en una zona de parking intentando buscar la poca sombra que hay, GPS: 47.677230, 24.236654, gratuito y con unos servicios nuevos enfrente.
Mientras Mati prepara la comida voy a una casa próxima en compañía de una vecina que al ver la autocaravana ha venido para intentar vendernos un típico licor de ciruelas de fabricación casera. Me pasa a su casa donde nos esperan sus familiares y saca una botella de plástico con el licor, me da a probar y me sabe muy fuerte por lo que amablemente declino su oferta. A saber de donde habrá sacado la botella y el licor.



Después de comer visitamos la iglesia de madera que está a escasos metros del parking. Está ubicada en una colina y rodeada por el cementerio, que es tan diferente a los que nosotros conocemos.


Vamos a la puerta de la Iglesia donde está un señor que nos cobra 5 leis por cabeza para visitar el interior. Le preguntamos si podemos hacer fotos por dentro y nos dice que sin problemas.


Una vez dentro de esta pequeña Iglesia nos recorre por nuestro cuerpo la sensación de haber entrado en una máquina del tiempo y haber retrocedido unos cuantos siglos, concretamente al XIV que es cuando se cree se construyó este templo.



Absolutamente todo está construido en madera y no queda un hueco donde no hay una pintura de estilo bizantino perfectamente conservadas y con unos colores sencillamente espectaculares y realistas.



No es de extrañar que, esta vez sí, el calificativo de Patrimonio de la Humanidad lo tenga bien merecido la Iglesia de Leud. En la misma lista hay otras siete Iglesias de mismo estilo en la región de Maramures. Iglesias de madera
Nos quedamos con el rato que hemos permanecido solos dentro del templo admirando las pinturas.




Estamos oyendo música de fondo que procede del pueblo y como nos gusta curiosear nos vamos hacía el centro a ver qué están celebrando. Como hoy es el día de la Virgen y por tanto fiesta vemos que hay una especie de reunión de grupos de folclore que están actuando en una zona deportiva.



Vemos que casi todas las mujeres van vestidas al estilo tradicional lo que le da un toque pintoresco al  día y a la ocasión por lo que tenemos la suerte de disfrutar un rato oyendo la música tradicional así como los bailes típicos.





Ponemos así fin a la visita a Leud y seguimos ruteando por toda esta comarca donde nos parece que conserva parte de sus antiguas tradiciones rumanas.
Cuando pasamos por la localidad de Rozavlea vemos al lado de la carretera su Iglesia y nos detenemos un momento para hacerle algunas fotos. GPS: 47.735166, 24.226557



Miramos a ver si está abierta pero comprobamos que solo se puede ver por fuera ya que la puerta para pasar dentro está cerrada y no vemos a nadie a quien preguntar. Nos quedamos con las ganas de ver si esta Iglesia es igual de interesante como la anterior. El exterior es bastante similar el de estas construcciones por lo que si no se ve el interior no se aprecia a simple vista la diferencia.


Seguimos por la misma carretera en dirección al Monasterio de Barsana, quizás el lugar más visitado de la región de Maramures al poseer un gran conjunto de estas Iglesias de Madera.



En medio de una tarde bastante calurosa llegamos al parking del Monasterio de Barsana donde estacionamos gratuitamente, GPS: 47.791598, 24.093831. Existen unos aseos y una fuente de agua donde se podría cargar algo de agua, así como varios puestos típicos rumanos donde comprar un recuerdo, bebidas o un helado.



Subimos a la colina donde se ubica todo este complejo y vemos que la entrada al recinto es gratuita pero si se quiere ver el interior de la Iglesia de madera entonces hay que pagar. Para visitar el Museo etnográfico que también existe aquí sí hay que pagar


Nos asomamos un poco a la entrada de la Iglesia y vemos que no tiene pinturas por dentro por lo que no pasamos al interior. En cambio damos un paseo tranquilo por todos los jardines de este complejo patrimonio de la Humanidad.
Vemos moverse por todo el complejo a las monjas ortodoxas que administran y cuidan este Monasterio donde llegan cada año multitud de peregrinos.



Hay una serie de edificios construidos en madera realmente preciosos que forman parte del Monasterio de Barsana y donde al parecer se puede uno alojar. Estas construcciones nos parecen realmente bonitas y más donde están construidas rodeadas de naturaleza y bellos jardines.


El Monasterio parece que fue construido en el año 1720 siendo rehabilitado en 1993, de echo se ve bastante nuevo todo y más bien parece un parque temático. A ello contribuye la gran cantidad de visitantes que hay por aquí. El encanto que tienen las Iglesias de madera de los diferentes pueblos por los que estamos pasando le ganan en naturalidad y esencia a este lugar.



No obstante merece la pena venir para contemplar todo este conjunto de Iglesias, casonas de madera y jardines que hay aquí agrupados ya que en poco espacio se da uno una idea bastante aproximada de la esencia de este tipo de construcciones.



Decidimos hacer algo de gasto y visitar el Museo ya que puede ser interesante. Pagamos a las amables monjas que gestionan todo este recinto las entradas para visitar el Museo. Unos 2 euros por cabeza y para adentro.



Aparte de lo que hay aquí expuesto para ser visto y disfrutado, vemos que también ponen a la venta diferentes objetos y piezas de arte. Junto a los cuadros y otras piezas está puesto el precio que valen por si uno quiere adquirir algunas de las piezas expuestas.


El Museo está ubicado en un edificio de dos plantas construido totalmente en madera donde podemos ver diferentes objetos, ropas, utensilios, muebles, etc de épocas anteriores que conforman un conjunto bastante interesante y curioso.



Aunque lo realmente curioso y digno de ver es el Museo en sí o más bien el edificio de madera que lo alberga. Ya que podemos apreciar el arte de la talla y elaboración de la madera utilizando la técnica del ensamblaje que consiste en encajar cada pieza de madera sin utilizar ninguna sujeción metálica. Dichas uniones se realizan con clavijas de madera, no se utilizan herramientas eléctricas ni clavos metálicos. Todo una obra de arte si señor.


Aprovechando que los días de Agosto son largos y que todavía queda sol para rato decidimos que en esta tarde veremos las Iglesias que podamos para terminar el día en el cementerio alegre de Sapanta
Ponemos rumbo a Calinesti otro pueblecito de Maramures cercano. Por lo menos están cerca unos de otros y cunde bastante hacer las visitas.


Llegamos a la entrada de la Iglesia, GPS: 47.784039, 23.966144, aparcamos a la orilla de la carretera ya que no hay ni aparcamiento. En la entrada hay sentadas varias señoras que al preguntarles por la Biserica nos indican sonriendo que está en lo alto de la colina.
Nos ponemos por un momento en la piel de estas mujeres que nos miran extrañadas como preguntándose qué harán por aquí estos españolitos?. A saber lo que pensarán al respecto.


Por un caminito ascendente llegamos enseguida a la Iglesia de Calinesti que igualmente está rodeada por el cementerio, aunque éste se le ve peor conservado y mantenido que los otros que hemos visto.


Rodeada por un tupido bosque que le da un aire tenebroso al lugar sobresale por encima incluso de los árboles la Iglesia de madera de la Asunción de la Virgen y que al parecer se construyó en el año 1758 sobre los restos de otra Iglesia anterior. 


Tampoco está abierta a pesar de ser el día festivo y no vemos ningún cartel que nos indique donde hay que llamar para verla por dentro. De todas formas creemos que no debe estar muy bien conservada por dentro ya que nos asomamos por una ventana y vemos que no ofrece demasiado. Probablemente, si se enseñara las señoras que hay abajo habrían avisado a alguien para que viniera.



Tras rodearla y observarla desde diferentes perspectivas nos marchamos y nos acordamos que cuando hemos llegado al pueblo hemos visto un cartel anunciando otra Iglesia por lo que probaremos a buscarla a ver si tenemos suerte de poder verla por dentro.


Nos despedimos de las alegres señoras que no hacen más que reír, no sabemos si de nosotros o es que están de buen humor, yo me inclino por lo primero. Seguimos las indicaciones de la otra Iglesia y llegamos a una plaza donde estacionamos ya que por la calle que nos indican las señales es imposible pasar con la auto. GPS: 47.787796, 23.975236.
Mati ya está bastante cansada de ver Iglesias de madera y decidimos ver esta última y marcharnos hacia Sapanta. Tomamos una callejuela y a diez minutos andando llegamos a la Igesia


Al final de la calle vemos que hay una valla de madera de reciente construcción que rodea el perímetro de la Iglesia. Por suerte vemos que la puerta está abierta y emprendemos la subida hacia lo alto de la colina donde se alza esta Iglesia.


Igualmente está rodeada de tumbas que no están cuidadas y de un bosque salvaje que llega hasta la misma Iglesia. Al parecer fue construida en el año 1663 en honor al nacimiento de la Virgen María. Está hecha de madera de roble y como elemento diferenciador de las otras posee un porche cubierto en su lado sur.


Igualmente la encontramos cerrada, creo que por las horas que son. Abajo pegada a la entrada hay una casa donde pienso que deben encargarse de enseñar el interior de la Iglesia. El caso es que cuando hemos llegado hemos visto un señor en la casa al que hemos saludado y pensábamos que quizás subiría detrás de nosotros para que la viéramos por dentro, pero no vemos que suba nadie.


Nos asomamos por una ventana y aquí sí que apreciamos que el interior está decorado con pinturas y murales por lo que debe ser interesante. Efectivamente el interior tiene pinturas murales de 1754 interesantes. Una pena que no la podamos ver ya es la última que veremos y nos hubiera gustado despedirnos de estas Iglesias con mejor sabor de boca.


Volvemos a la auto y ponemos rumbo hacia el cementerio alegre de Sapanta, último lugar de interés que nos falta por visitar de Rumanía. Por lo que con ésto partiremos de vuelta hacia casa haciendo antes un par de paradas en Bratislava y en Praga para que el viaje lo terminemos con mejor sabor de boca que el que nos está dejando Rumanía.
Tenía en la ruta otras Iglesias de madera como la de Sisesti, Desesti o Budesti, por citar unos ejemplos ya que en toda esta zona abundan este tipo de construcciones, por lo que si a uno le interesan hay lugar para ello.



Seguimos avanzando hacia el norte hasta que llegamos a Sighetu Marmatiei donde está la frontera con Ucrania. Hay un momento en el que vemos las señales algo confusas de la aduana entre Rumanía y Ucrania donde habíamos pensado acercarnos por hacernos una foto, pero el navegador nos mete por una callejuela y nos desvía del destino por lo que al final desistimos.
Por cierto, en esta población hay un memorial a las victimas del comunismo que puede que esté bien visitar si se pasa por aquí. 


Lo que sí vemos es bastante ambiente de fiesta con numerosas bodas y gente por las calles y alrededor de las Iglesias celebrando las ceremonias. Parece que hoy se casan todos los rumanos. Aprovechamos el dinero rumano que nos queda para echar gasoil en una gasolinera ya que mañana ya estaremos fuera de Rumanía.
Un poco más adelante llegamos a Sapanta y buscamos el cementerio que da fama a esta población rumana. GPS del parking: 47.972596, 23.696919, gratuito y sin servicios.


Dejamos estacionada la auto junto a un autobús italiano y nos vamos hacia el cementerio. Vemos que toda esta zona está siendo adecentada y convirtiéndola en lo que en un próximo futuro será una zona turística pues el cementerio atrae a mucha gente.
Antes de llegar al cementerio vemos los típicos puestos rumanos donde se vende prácticamente de todo. Y desde aquí destaca la imponente silueta de la Iglesia del cementerio.


Después de curiosear un rato por los puestos que hay antes de entrar en el cementerio, tengo que ir tirando del resto de la expedición porque me temo que de un momento a otro nos cierren el cementerio y no podamos verlo.
No pagamos a la entrada, seguramente porque ya es algo tarde y están a punto de cerrar, pero cuesta unos 5 lei por entrar, poco más de 1 euro que tampoco es dinero.




Bueno, este lugar es algo difícil de explicar. Curioso y diferente es un rato, por un lado nos encontramos en un camposanto, un lugar donde reposan los restos de muchas personas que vivieron en Sapanta y merecen un respeto. Y por otro lado están las curiosas cruces de vivos colores y adornos que a modo de cómic o viñetas nos describen la vida de los fallecidos y la manera en que vivieron y perdieron la vida.


Todo esto viene a cuenta por la idea de un artista local llamado Stan Ioan Patras que desde 1935 comenzó a esculpir estas curiosas y bonitas lápidas con su peculiar estilo rebosante del sentido del humor, lo que le quita a la muerte ese sombrío sentimiento de solemnidad. Al contrario, lo que dicho artista quería conseguir con su obra era la de transmitir la creencia de que con la llegada de la muerte se abría la posibilidad de alegría y esperanza para una vida mejor. 
A unos 300 metros del cementerio está la casa memorial de Stan Joan Patras donde nació el artista y que sirve de taller a su discípulo, seguramente que es interesante.


Cuando en 1977 el artista murió su labor la continuó su sucesor Pop Dimitru manteniendo el mismo estilo que su maestro que está enterrado aquí y cuya tumba no la podemos localizar.
Dichas lápidas contienen un resumen de la vida del difunto, la fecha de nacimiento y la del fallecimiento, algunas poseen viñetas con lo que le gustaba hacer, con el oficio que tenían o de la maner en que murieron.



La pena es no entender rumano ya que según parece los epitafios que decoran las lápidas son dignos de ser leídos. Me imagino lo que deben de decir sobretodo los que en vida tuvieron muy buen sentido del humor. Estarán escritos algunos de ellos para que se la gente que los lea se echen unas risas a costa de los difuntos.







La imponente Iglesia del cementerio todavía está a medio construir ya que por dentro está casi vacía. No tanto por fuera que está casi terminada y presenta unos tejados adornados de tejas de vivos y espectaculares colores predominando el verde.
Ponemos así fin a esta visita por Rumanía con un sabor de boca no tan malo, ya que el cementerio nos ha gustado. Ahora toca el largo regreso a casa, nos separan bastantes kilómetros y como la tarde todavía da para hacer unos kilómetros decidimos adelantar el retorno haciendo todavía hoy los kilómetros que podamos.
Para saber más de la región de Maramures: https://www.larumania.es/region-de-maramures


Nos ponemos en marcha avanzando constantemente hacia el Oeste. Cuando consulto el mapa veo que la mejor opción de salir de Rumanía es dirigirnos hacia Satu Mare y pasar a Hungría por la frontera de Petea a pocos kilómetros de Satu Mare.

Ubicación pernocta Satu Mare


Llegamos ya entrada la noche a Satu Mare y buscamos un lugar para estacionar y dormir lo más tranquilos posible. Damos con una calle que no parece tener mucho trafico, hay una comisaría de policía y unos juzgados por lo que creemos que pernoctar aquí puede estar bien. GPS: 47.794724, 22.877888, es zona azul y mañana antes de que empieza el horario de pago nos habremos marchado.
Damos una vuelta corta por las inmediaciones buscando un lugar donde poder cenar pero no encontramos nada que nos venga bien por lo que volvemos a la auto. Ha sido un día muy duro de kilómetros y estamos todos cansados.


La noche ha transcurrido muy tranquila y hemos podido descansar. Aquí en Rumanía amanece muy temprano y cuando son las ocho de la mañana ya está todo el mundo danzando y trabajando por lo que nosotros sobre esa hora y ya desayunados salimos hacia la frontera.
A muy pocos kilómetros de Satu Mare se encuentra la frontera, concretamente en una aldea llamada Petea. Al llegar nos ponemos en la cola y sobre 15 minutos después nos toca a nosotros. Mostramos los carnets de identidad y tras echar un vistazo el policía por una ventana nos permiten salir de Rumanía y entrar en Hungría.


Itinerario Satu Mare-Bratislava

Dejamos definitivamente Rumanía con ganas de salir del país, la verdad. Ahora que ya hemos acabado analizamos si ha merecido la pena el esfuerzo físico y económico de llegar hasta aquí con la autocaravana. Es la primera vez que nos pasa esto desde que viajamos en autocaravana, nunca antes nos habíamos planteado si ha merecido la pena un viaje. Las sensaciones al dejar el país son de alivio y descanso más que de pena, con esto creo que lo decimos todo.
Por esta parte de Hungría las carreteras son bastante buenas, llanas y rectas. Al llegar a Mátészalka nos incorporamos la autopista que ya no dejaremos hasta que lleguemos a Bratislava pasando de nuevo por Budapest.

Ubicación pernocta Bratislava

Llegamos a Bratislava la capital de Eslovaquia a la hora de comer. Directamente vamos al parking que hay en la orilla del Danubio al otro lado de la ciudad. Ya conocíamos este parking del anterior viaje que nos trajo por estas tierras, GPS: 48.136383, 17.115226, gratuito y sin servicios. Las vistas del imponente río y la ciudad son fantásticas y tras cruzar el puente peatonal se planta uno en el centro de la ciudad en 15 minutos.


El día es bastante caluroso aunque poco a poco vemos que el cielo se va cubriendo y al cabo de un rato termina por desarrollarse una tormenta que consigue mitigar las altas temperaturas. Descansamos un rato y lo que queda de tarde lo aprovecharemos para visitar la ciudad. 

Plano turístico Bratislava

Bratislava es una ciudad pequeña y acogedora. Tiene bastantes calles peatonales donde poder pasear tranquila y relajadamente y en una tarde uno se puede hacer una idea de lo que es la ciudad pues es muy fácil y sencillo visitar los lugares de interés que tiene. Si se quiere subir a la fortaleza y verla por dentro ya no sobra tanto tiempo por lo que nosotros optamos por no subir ya que lo hicimos la primera vez que estuvimos aquí.



Pongo el navegador del móvil para que nos indique lo que hay que ver en Bratislava y lo primero que me indica es la Iglesia azul de Santa Elisabet. Cuando llegamos y la vemos no podemos por más que sorprendernos por la forma y el color con que está pintada la fachada. Cuando intentamos pasar dentro comprobamos que acaba de terminar una misa y la están cerrando.


Nos dirigimos al casco antiguo y lo primero que hacemos es tomarnos un helado en una heladería donde hay una buena cola. Enseguida nos topamos con uno de los símbolos más conocidos y fotografiados de Bratislava, el "hombre trabajando". En realidad es una estatua de bronce de un trabajador con el cuerpo metido en una alcantarilla en una posición que más que trabajar parece que está descansando y riéndose de todos los que por allí pasamos.


Prácticamente al lado se ubica la bonita y coqueta plaza de Hlavné Námestie con la fontana Rolandova o la fuente de Maximiliano siendo ésta la fuente más famosa de Bratislava. También se encuentra en esta misma Plaza el antiguo Ayuntamiento, una Iglesia católica y  varios edificios de interés.


Por un pasadizo situado junto al viejo Ayuntamiento accedemos al Palacio del Primado que contiene una colección única de seis tapices ingleses del siglo XVII. En el patio destaca la estatua de San Jorge a caballo matando al dragón.


Esta placita junto al Palacio del Primado es uno de los rincones más bonitos de la ciudad, destacando los colores verdosos del tejado del viejo Ayuntamiento.



Seguimos callejeando tranquilamente ascendiendo hacia la Catedral de San Juan de Mata y San Félix de Valois por donde transcurre el silencioso tranvía eléctrico de la ciudad.
Justo aquí volvemos a meternos por la calle peatonal Michalská con su puente flanqueado por un par de estatuas que nos depositan en la puerta de San Miguel.


La Puerta-Torre de San Miguel es una de las cuatro puertas que todavía se conservan para acceder a la parte vieja de Bratislava. Es una puerta-torre construida en el siglo XIV de cuatro plantas albergando parte del museo de la ciudad.


Seguimos caminando por la calle Venturska en dirección hacia la Catedral de San Martín, saliéndonos al paso rincones antiguos muy  bonitos. La primera vez que visitamos Bratislava no recordamos estar andando por esta parte de la ciudad y nos alegramos de estar descubriendo esta parte antigua y con tanto encanto.



Llegamos a la Catedral de San Martín que se encuentra ya cerrada al público aunque oímos música en su interior por lo que deducimos que deben estar dando algún concierto en el interior y por este motivo debe estar cerrada..


Desde esta parte de la ciudad se divisa otro de los emblemas de Bratislava el puente SNP coronado por una especie de platillo volante que en realidad es un restaurante mirador desde el que se tienen una excelentes vistas del río y la ciudad.


Desde la Iglesia católica de San Stefan hay unas bonitas vistas de la fortaleza de la ciudad perfectamente iluminada, destacando su impoluta blancura con que está pintada su fachada en contraste con el rojizo de las tejas de sus torretas y tejados. Construido en el año 907 y siendo posteriormente rehabilitado hoy conserva el Museo Nacional.


Cenamos en un restaurante de comida rápida del centro y ya con la noche bien entrada volvemos hacia el parking donde tenemos estacionada la auto. Cuando estamos cruzando el puente peatonal de Starý en medio de una abrumadora tranquilidad tan solo rota cuando por dicho puente paso un tranvía, nos quedamos disfrutando de las vistas que se tienen desde aquí de la fortaleza y el puente SNP con su "platillo volante"



Algunos enormes barcos de pasajeros pasan por debajo del puente en un suave y tranquilo viaje río abajo en dirección a otra gran ciudad como es Budapest.
Por hoy ya hemos tenido bastante aunque no nos podemos resistir a dar un paseo por la zona del parking donde hay varios restaurantes así como algunos barcos flotantes que son en realidad restaurantes y discotecas. Uno de ellos tiene la música bastante alta y nos deleita hasta bien entrada la madrugada.



Itinerario Bratislava-Praga

Aunque Praga pilla un poco retirado de la ruta de regreso a casa, queremos que Paula y Alejandro conozcan una de las ciudades más bonitas de Europa. Mati y yo la visitamos hace ya algunos años y nos quedamos enamorados de la ciudad, por lo que queremos compartir ese maravilloso sentimiento con ellos. 

Ubicación del camping en Praga

A medio día llegamos a Praga y después de haber estado mirando varias opciones donde quedarnos para visitar la ciudad unos días, optamos por quedarnos en el Caravan Camping de la isla situada al sur de la ciudad. Nos metemos en el camping y cuando estamos haciendo maniobras para situarnos en una parcela una chica de recepción nos dice que está todo reservado y no hay sitio. Seguimos hacia el fondo de la isla donde hay otro camping, aunque éste es algo peculiar.


Este camping está ubicado casi al final de la isla, GPS: 50.062308, 14.413621 y la cosa funciona de esta manera: uno cuando llega se mete donde puede ya que las parcelas no existen como tal, luego vas a recepción en horario donde está la chica que lleva el camping y das tus datos. Nosotros cuando llegamos la recepción estaba cerrada y las puertas del camping abiertas de par en par pues, al parecer, que no las cierran nunca.


Nos instalamos en el hueco que vemos que da la sombra y sacamos la mesa y las sillas para comer fuera. Está todo el suelo cubierto de césped y los grandes árboles dan bastante sombra. Dispone de conexión eléctrica y toma de agua. Los servicios no son nada del otro mundo pero cumple para estar unos días en la ciudad.

 Detalle más concreto de la ubicación del camping

Estamos comiendo fuera tranquilamente cuando llegan unos ingleses con una caravana dos veces más grande que nuestra autocaravana. Se instalan a nuestro lado sin siquiera saludarnos. Vemos que forman parte de un grupo de 3 caravanas y llevan adolescentes y menores de edad. Incluso uno de los menores con permiso del padre maniobra el vehículo, y se lanzan gritos y voces entre ellos. En ese momento deberíamos habernos cambiado de lugar y no hubiera ocurrido lo que esa noche y la siguiente sucedió.


Después de comer y descansar nos disponemos a ver la ciudad de Praga. La ubicación del camping no es la mejor ya que está algo alejado del centro. La mejor opción para salir de la isla es ir hacia el fondo de la misma donde se ubica el embarcadero, tomar la pequeña barcaza que te cruza a la otra orilla del río y ya en tierra casi al lado se encuentra la parada del tranvía número 17 que es el que te lleva al centro.

Embarcadero de la isla

Todo esto lo averiguamos sobre la marcha. Esperamos la llegada de la barcaza y cuando pretendemos subir el chico que maneja el artefacto muy chulito él como diciendo: otros turistas que no saben de lo que va, nos dice que no acepta euros ni tarjetas por lo que tenemos que ir de nuevo al camping para que nos cambien allí dinero checo.

 Barcaza que hace el trayecto al otro lado del río

Volvemos a esperar el regreso de la barcaza y esta vez pagamos en moneda local que nos da derecho a tomar también el tranvía en una hora desde que ticamos el billete en la barcaza.
En poco  más de dos minutos llegamos a la otra orilla del río Moldava y subimos hasta la calle de arriba llamada Rasinovo donde está la parada Vyton y donde el tranvía número 17 nos dejará en el centro.

Parada de tranvía Vyton

Plano turístico de Praga

En cinco paradas ya estamos prácticamente a los pies del puente de Carlos que se puede considerar el punto más caliente de Praga. Estamos en el mes de Agosto y notamos que la ciudad se encuentra literalmente ocupada por hordas de turistas, algo que no vimos cuando vinimos la primera vez que visitamos Praga. También era verano, el mes de Julio y eso se nota mucho. El mes de Agosto la verdad es que no nos gusta para nada, pero este año las vacaciones han tenido que ser en este mes.



Intentamos movernos por las abarrotadas calles de la ciudad que están atestadas de gente. Sinceramente así no se disfruta de un lugar y es una pena ya que los recuerdos que teníamos de Praga eran maravillosos. Al contrario que nos ha pasado con Budapest donde esta segunda vez nos ha gustado más que la primera, no ocurre lo mismo con Praga y creemos que se debe a la gran afluencia de turistas.


Buscamos alguna casa de cambio para disponer de moneda local y vemos que al contrario de lo que ocurría en Rumanía donde las casas de cambio tenían prácticamente todas ellas el mismo tipo de cambio sin comisión, aquí cada una va como puede y si te pueden timar te timan.


Dejamos el puente Carlos para mañana ya que es difícil de moverse y de disfrutar de este precioso monumento. Nos acercamos a la Plaza  Staromestké Namestí verdadero corazón de la ciudad. Aquí se ubica el famoso reloj astronómico de Praga que cada hora pone en marcha su carillón.


Mientras estamos viendo el reloj astronómico se nos acerca un chico español para explicarnos que trabaja para una empresa de visitas turísticas de la ciudad donde te hacen varios recorridos siendo el básico gratuito y dando la voluntad. También disponen de otros circuitos de pago por si quieres que la visita sea más profunda. Quedamos con él para mañana para probar otra forma de hacer turismo.


Estamos en la bonita Plaza Staromestké Namestiei o Plaza de la Ciudad Vieja donde en medio se alza el monumento a Jan Hus inaugurada en 1915 como homenaje al quinto centenario de la muerte en la hoguera de este reformador.


Vamos callejeando por la ciudad y casi sin darnos cuenta llegamos al barrio judío donde se ubican las Sinagogas así como el cementerio. Evidentemente y debido a las horas que son todo ello se encuentra cerrado.


El chico de la empresa turística nos ha aconsejado que subamos a una colina al otro lado del río que hay enfrente de esta parte y que se conoce como el Metrónomo de Praga donde hay unas vistas espectaculares de la ciudad.


Hay una gran concentración de gente joven sentados en el mirador tomando bebidas, charlando, patinando, oyendo música, etc. Hay una zona de barra donde poder comprar bebida. Asimismo vemos que hay una zona ajardinada donde se está realizando un espectáculo de exhibición malabar y hay buen ambiente.


Las vistas de Praga son realmente espectaculares y más cuando el sol va dejando paso a la iluminación artificial de la ciudad y sus puentes. Bajamos hacia el río y pensamos que por hoy ya está bien dejando para mañana el plato fuerte. Tomamos el tranvía que va hacia la isla del camping pero por esta parte del río por lo que tardamos bastante más en llegar a la parada "Lihovar" situada a la entrada de la isla por donde hemos entradao esta mañana con la auto. Tenemos que recorrer toda la isla hasta que llegamos al camping casi todo el rato a oscuras tan solo con la linterna del móvil, pero al final llegamos.


Anoche tuvimos el primer encontronazo con nuestros vecinos ingleses del camping. Y es que después de cenar y descansar nos fuimos a la cama a dormir. Mientras en la caravana de al lado los padres se conoce que se habían marchado y habían dejado a los niños y adolescentes dentro viendo la televisión y haciendo bastante ruido. No puedes recurrir a nadie ya que en el camping no hay ningún responsable, por eso decía lo de la peculiaridad de este complejo.

 Iglesia de San Nicolás

Pues eso de dejarse a los nenes solos tiene estas consecuencias. Que a las dos de la madrugada seguían con su televisión puesta a todo volumen y haciendo su fiesta. pero es que les llamamos la atención con cara de malos amigos y a los tíos les da lo mismo y nos miran como diciendo qué les pasa a estos, y siguen con su fiesta. Ni voceándoles un par de veces chapurreando en ingles nos hacen caso. Vaya educación que se gasta esta gentuza. Todo el camping en silencio y a cinco metros de nosotros está montada esta fiesta. Les digo a mi gente que nos cambiemos para evitar las molestias pero me convencen que no tardarán en llegar los padres y llamarles la atención, cosa que no ocurre porque a la siguiente noche nos volverá a pasar lo mismo.


Después de una noche movidita nos volvemos a poner de nuevo en marcha. Tomamos la barcaza que nos cruza al otro lado del río Moldava, cogemos el tranvía y nos plantamos en el centro. Hemos pensado que puede estar bien hacer esta mañana una visita guiada por la ciudad con una de las empresas que se dedica a ello. Por tanto y como nos habían dicho nos vamos hacia la Plaza Staromestké Namestiei o la Plaza más conocida de Praga desde donde salen los grupos.



Antes de que empiece la visita hacemos tiempo pasando a la Iglesia de San Nicolas que está en uno de los lados de la Plaza. La visita es gratuita y en el interior apetece estar ya que hace fresco y la mañana amenaza con ser muy calurosa.


A la hora convenida nos acercamos a la plaza donde se van reuniendo los diferentes grupos alrededor de los guías que llevan unos paraguas en algunos casos pintados con la bandera de España así como la de otros países por lo que son fácilmente reconocibles.


Cuando se forman los diferentes grupos compuestos por alrededor de unas 30 personas cada uno nos coge el guía y comienza con la visita. Vemos que quizás el grupo sea demasiado numeroso pero no se puede pedir otra cosa ya que el precio de la visita es gratuito y solo te piden la voluntad.

 Torre de la Pólvora

Te van llevando por algunos de los edificios más interesantes de la ciudad al tiempo que te van contando la historia de los mismos y de la ciudad. Al guía se le ve que le gusta su trabajo y se esfuerza en transmitirnos parte de sus conocimientos de historia de Praga.



A media visita hacen un descanso de una media hora y es entonces cuando aprovechan para venderte el resto de paquetes turísticos de que disponen y que evidentemente son de pago. También es cierto que dichos paquetes incluyen entradas a monumentos donde hay que pagar y necesariamente tienen que cobrarte.


Pero bueno, la conclusión que sacamos es que te ofrecen una vista guiada básica de forma casi gratuita ya que siempre les cae algo a cambio de poder venderte sus paquetes que es donde tienen la ganancia. Como forma de ofrecer servicios turísticos está bien y ya uno decide si sigue con ellos o lo hace por libre que es lo que nosotros haremos.

 Monumento a Kafka

 Sinagoga española

Después de visitar el barrio judío la visita guiada termina y cada uno le damos al guía lo que en conciencia crees que valen sus servicios. Nosotros ponemos rumbo hacia el otro lado de la ciudad cruzando el puente de Carlos y dirigiéndonos a la parte alta de la ciudad donde está el Castillo.



El puente sigue igual de transitado que ayer tarde y ahora encima hace más calor por lo que no apetece estar demasiado tiempo bajo los rayos de este inclemente sol. Vamos a cada momento buscando las sombras para guarecernos del calor.





Realmente esta parte de la ciudad es espectacular y el puente maravilloso, lástima que haya tanta gente y  no se pueda disfrutar mejor, incluso llegamos a despistarnos un rato y tenemos que llamarnos por teléfono para volvernos a juntar. Va siendo hora de buscar un lugar donde comer y para ello tenemos a la tripulación joven que móvil en mano buscan un restaurante donde merezca la pena comer.


Después de ver las opciones nos decidimos por el restaurante que tiene muy buenas opiniones llamado "U Magistra Kelly" ubicado en el número 5 de la calle Sporkova, frente a la embajada alemana.
http://www.umagistrakelly.cz/ GPS: 50°05'15.1"N 14°23'52.3"E




Y ponemos estos datos porque nos gusta la comida, el trato y el precio, pues consideramos que la relación calidad-precio es buena. Además no somos los únicos que estamos aquí comiendo, casi todas las mesas son de españoles, se conoce que tripadvisor funciona muy bien y todos recurrimos a esta página web. https://www.tripadvisor.es/


Tras comer volvemos a la dura vida del turista que es la de patear y volver a  patear los lugares. En continuo ascenso por fin llegamos a la parte alta de esta zona de la ciudad donde ese encuentra todo este grandioso conjunto llamado el castillo o fortaleza de Praga.


Ni que decir tiene que por aquí también hay auténticas hordas de turistas que como nosotros ha tenido a bien visitar esta ciudad en este caluroso mes de Agosto. Para acceder al interior del recinto del castillo hay que atravesar un puesto de control militar donde hay que pasar los bolsos, mochilas, carteras, etc en unos detectores por motivos de seguridad.


Una vez dentro de este enorme conjunto arquitectónico se pueden visitar el Palacio Real, varios museos, galerías de arte, capillas, alguna Basílica y hasta algún monasterio, las caballerizas, así como el plato fuerte que es visitar la imponente Catedral gótica de San Vito. Vamos que aquí se puede pasar toda una tarde visitando estos monumentos.
Las dimensiones de todo este conjunto son de 570 metros de largo por 130 de anchura media por lo que es considerado el castillo antiguo más grande del mundo.


Nosotros que viajamos con dos adolescentes ya se sabe que en la mayoría de los casos no están por la labor de meterse a visitar monumento tras monumento. Por lo tanto nos limitamos a verlos por fuera y volvemos a sorprendernos de la majestuosidad y grandiosidad de la Catedral de Praga.

Mosaico del juicio final


Desde donde se tienen las mejores vistas de la Catedral es desde su fachada que da al sur ya que se abre una gran plaza y uno se puede separar lo suficiente como para poder admirar todo el conjunto. Destaca la Puerta Dorada con el precioso mosaico del juicio final.


En su interior destacan el altar mayor de estilo neogótico y con algún detalle renacentista, la tumba de San Juan de Nepomuceno de cinco metros de altura realizada en plata, una de las pocas obras barrocas de la Catedral intactas. Y el Panteón Real que acoge los restos de varios reyes y de sus familiares. Sin duda debe ser interesante hacer la vista guiada de los chicos que hemos conocido esta mañana y que ofrecían en sus paquetes turísticos.


Y ya para terminar la visita por este conjunto monumental abajo casi en la salida se encuentra la famosa calle Golden Street o en checo Zlata Lane pegada a las murallas del castillo. En una de las casas vivió un tiempo el escritor Franz Kafka. Este callejón de oro que es como se conoce en nuestro idioma no es más que una callecita con once casas bajas pintadas en diferentes tonalidades pastel que en un principio fueron para los guardias del castillo. Más tarde sirvieron para los orfebres que se establecieron aquí. También es conocida como la calle de los alquimistas ya que cuenta una leyenda que estos se alojaron aquí para transformar el hierro en oro para el Rey Rodolfo II y producir la piedra filosofal y el elixir de la vida. Total nada lo que quería conseguir esta gente.


Visitada esta parte alta de la ciudad salimos de la misma por otra puerta y nos vamos hacia otro barrio donde hay un muro lleno de pintadas al que denominan "el muro de John Lennon".


Esto no es más que una pared llena de grafitis que se empezaron a realizar aquí desde principios de los años 80 inspirados en la figura del músico así como letras de canciones del conjunto de los Beatles. Es más bien una reminiscencia del pasado comunista del país, cuando los ciudadanos de Praga consideraban al artista un héroe del pacifismo mientras que el centro de Europa estaba gobernado por gobiernos comunistas que consideraban al movimiento pacifista como subversivo.



Tras las correspondientes fotos de rigor para inmortalizar este símbolo de Praga volvemos a cruzar de nuevo el puente de Carlos que sigue transitado por muchísimos turistas. A una hora en punto vemos el carillón del reloj astronómico, pasamos por debajo de la Torre de la Pólvora, en la calle peatonal Na Prikope nos metemos un rato en el curioso centro comercial Hamleys que podía considerarlo como una inmensa juguetería y acabamos en la Dancing House un moderno edificio con curvas que contiene un restaurante en el último piso.


Centro comercial 

Dancing House



Como no queremos que se nos haga tarde para tomar la barcaza que nos ha de cruzar el río, nos encaminamos hacia el embarcadero. El último trayecto que tiene la barcaza es el de las 21:30 horas por lo que si llegas tarde, tienes que acceder por la otra orilla con tranvía o andando. Por tanto hay que estar muy atento al reloj si no quieres perder el último viaje. Es la pega que tiene la ubicación de este camping.


Y como el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra, para rematar la faena los vecinos ingleses nos vuelven a dar la serenata con más fiesta. Esta vez vienen los padres y enfadados y chapurrenado ingles ya que ellos no están dispuestos a hablar en otro idioma que no sea el suyo, les indicamos la poca educación de sus hijos. Tampoco hacen nada por solucionar el tema y terminamos cambiándonos de lugar para poder dormir tranquilamente, cosa que teníamos que haber hecho cuando los vimos llegar con esa educación suya.
Amanece otro día y tras descargar, cargar aguas y pagar el camping donde nos llevamos el mal recuerdo de los ingleses partimos hacia casa. El camping nos sale sobre unas 35 euros por noche, algo caro para lo que ofrecen y los servicios de los que dispone.

 Ubicación del parking Besançon


Este día es solamente para hacer kilómetros por lo que no hay mucho que contar. Al final del día tras atravesar Chequia y Alemania llegamos a la altura de Besançon en Francia y decidimos quedarnos aquí a pernoctar. Buscamos el área de autos donde no podemos instalarnos por estar a tope y al final paramos en un parking también con bastantes autocaravanas.


GPS del parking : 47.231555, 6.038491 gratuito y sin servicios. Estamos cansados del largo día y no nos apetece ir a ver la ciudad por lo que tras cenar y ver un rato la tele nos vamos a la cama.


Hoy toca más de lo mismo, hacer kilómetros para cruzar Francia, y lo hacemos por el centro ya que tenemos que pasarnos por Madrid antes de regresar a casa para dejar cerrado el piso en el que se va a alojar Alejandro este próximo curso escolar.
Vamos transitando por carreteras nacionales con tramos de dos sentidos, tramos con dos carriles y rotondas, ya se sabe lo que son las carreteras francesas cuando no se circula por autopista. No merece la pena circular por ellas pues hay bastantes tramos con limitaciones de velocidad y numerosos radares que si nos estás atento te sorprenden y multa al canto. Creo sinceramente que cuando se hacen desplazamientos largos es mejor tomar autopistas y pasar por el haro de peaje, lo demás es padecer a lo tonto.

 Parking Villenave-d´Ornon

Dedicamos todo el día a cruzar el país ya que no tenemos demasiada prisa ni tenemos que llegar a Madrid a ninguna hora. Tampoco queremos hacer kilómetros de noche asi que conforme vamos llegando a la altura de Burdeos busco un lugar en algún pueblo cerca de la autopista para pasar la noche tranquilamente. Nos decidimos por Villenave-d´Ornon, un pueblo de las afueras de Burdeos.
GPS: 44.778288, -0.572772, es solo un parking sin servicios de zona azul que no pagamos por ser más tarde del horario de pago. Al lado hay un restaurante de comida rápida donde aprovechamos para cenar.

Itinerario Villenave-d´Ornon-Getafe 

Tercer día de solo kilómetros y más kilómetros hasta que llegamos a Getafe para buscar piso a Alejandro. Dejamos la auto en un gran parking con sombra ubicado en la calle Greco. Al lado está la parada de metro Alonso de Mendoza, GPS: 40.300769, -3.736822.
Gratuito y sin servicios.

 Ubicación del parking

 Pernocta en Getafe

Hace un calor horrible hasta altas horas de la noche y se hace difícil estar dentro de la autocaravana. Buscamos otro lugar donde no haya árboles a ver si corre algo más el aire pero da lo mismo. Es la típica noche en la que conciliar el sueño es complicado por lo que volvemos de nuevo al parking.
Durante todo el viaje y quitando la noche de Verona en Italia, aunque por el día hacía calor por lo menos durante la noche refrescaba algo y se podía dormir. Pero esto es diferente y durante la noche sudamos de lo lindo.
A la mañana siguiente cerramos el contrato en un piso y volvemos a casa sin novedad alguna.

  Itinerario Getafe-Albacete

Toca reflexionar sobre el viaje que hemos realizado este año. Han sido casi 20 días en los que hemos visto muchos destinos, hemos vivido experiencias enriquecedoras, hemos vuelto a lugares que ya habíamos visitado, donde unos nos han gustado más y otros menos que las primeras veces. La justificación del viaje ha sido la de recorrer Rumanía, un destino que si bien el resto de la familia no les decía nada reconozco que a mí me atría bastante por ser un país de Europa del Este con un nivel de desarrolo más bajo que los países de centro europa y diferente por tanto a lo que hemos visitado anteriormente.
Una vez hecho este viaje he de reconocer que la experiencia nos ha decepcionado algo o bastante. Afortunadamente no hemos tenido ningún percance ni problema y la gente con la que hemos coincidido la hemos visto buena y bastante parecida a nosotros, por ese lado no hay ninguna queja.
El mayor problema que hemos encontrado y que ha condicionado el viaje han sido las carreteras que debido a su mal estado hacen que el desplazarse de un lado a otro sea en muchas ocasiones estresante y problemático. El día que las carreteras mejoren será otra historia y mejorá el país.
Siempre recomendaré que se visite Rumanía, por supuesto. Pero ir con autocaravana no lo recomendaría ya que el estrés que supone llevar este tipo de vehículo por ciertas carreteras  no compensa. Aparte de los kilómetros y el gasto que hay que hacer para llegar hasta allá. Mejor cojerse un vuelo de avión y alquilarse un vehículo para recorrer el país.
El encanto del país radica, más que en su monumentalidad, en su paisaje y en sus regiones tan diferentes unas de otras. Le falta todavía desarrollo rurístico e infraestructuras más acordes con esta época actual. Nos hemos sentido siempre seguros y no hemos tenido que adoptar medidas excepcionales de seguridad y casi siempre hemos dormido en la calle sin ningún problema. Los principales problemas han venido por el estado lamentable de las carreteras donde tener una avería mecánica o incluso un accidente es algo que siempre teníamos presente y que afortunadamnete hemos salido indemnes. Tampoco hemos tenido problemas a la hora de abastecernos de agua y de hacer compras ya que hay supermercados como en España. El nivel de vida que hemos observado es algo más bajo que en nuestro país pero tampoco hay tanta diferencia como habíamos leído. Y por último Rumanía es un país que en lo que respecta al mundo autocaravanista aunque no está preparado para ello tampoco pone problemas para moverse por allí.



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