16 de julio de 2017

Más allá del Tajo, el Alentejo portugués 2ª Parte


Segunda entrada por el Alentejo Portugués, comenzaremos visitando una zona cuyos habitantes llevan siglos explotando las profundidades de la tierra en busca del preciado mármol. Terminaremos atraídos por el inmenso embalse de Alqueva y uno de los pueblos más bonitos, Monsaraz.

Itinerario de la entrada

Ubicados 2 parking Estremoz

Dejamos atrás la ciudad de Elvas y por carretera nacional nos dirigimos hacia el primer destino de hoy, Estremoz. Pasamos por lugares como Borba donde empezamos a ver los primeros ejemplos de lo que más tarde veremos en más abundancia, las canteras de mármol.
También apreciamos que esta zona es vinícola ya que vemos bastantes viñas y bodegas a la altura de Borba.

Parking del castillo, Estremoz

Elegimos estacionar en el parking del castillo pegado a las murallas GPS: 38 50 30 N 7 35 47 W, gratuito y sin servicios. Quizás si fuera otra vez a Estremoz estacionaria en su gran  parking ubicado en la inmensa Plaza Rossio Marqués de Pombal GPS: 38 50 34 N 7 35 08 W, también gratuito y sin servicios situado en el centro del pueblo.

Plano de Estremoz


Tras dejar la auto estacionada en en pequeño ensanche de la carretera nos internamos en la parte alta de la ciudad atravesando la muralla por la Porta de Évora


Descubrimos una zona bastante pobre y dejada de la mano de Dios con viviendas bajas bastante humildes y donde la pintura falta en las fachadas desde hace bastante tiempo.

Capilla Nosso Senhor dos Inocentes

Seguimos ascendiendo hasta que llegamos a la Plaza Largo Dom Dinis donde se ubican una serie de monumentos que quizás sean los más representativos de la ciudad.


La coqueta capilla de Nuestro Señor de los Inocentes es uno de estos bonitos monumentos que a estas horas todavía está cerrado por lo que lo tendremos que visitar a la vuelta.


También en esta misma Plaza se ubica la Bonita torre del homenaje del castillo toda ella revestida en mármol que tanto abunda por toda esta zona.
Este castillo en la actualidad funciona como una Pousada algo parecido a nuestros Paradores nacionales.

Estatua de la Reina Isabel de Portugal

En la Plaza igualmente se ubican el Museo Municipal y la Iglesia de Santa María también cerrada a estas horas por lo que dejamos la zona del castillo para descender al centro de la población.


Iglesia de San Francisco

Ya en la parte baja de la ciudad y pegada a la gran Plaza del Marqués de Pombal nos llama la atención la fachada de la Iglesia de San Francisco que también está cerrada y que parece ser solo abre por la tarde.


Parking de la Plaza Marqués de Pombal

Frente a la Plaza vemos un Monasterio que resulta ser el de Nossa Senhora do Espinheiro que en la actualidad alberga el Centro de Ciencia Viva de Estremoz por lo que pasamos a su interior para curiosear.


Resulta tener un coqueto claustro que merece la pena ver así como algunas piezas expuestas en este antiguo convento.



Convento das Maltesas

Seguimos bordeando la Plaza y ahora nos topamos con el Convento das Maltesas y que alberga la Cámara de Comercio, la Biblioteca municipal y el Museo de Arte Sacra.
Pasamos un momento pero tampoco vemos que sea algo de interés por lo que nos volvemos hacia el castillo a ver si han abierto las Iglesias que estaban cerradas.


Efectivamente encontramos abiertos los monumentos que estaban cerrados a primera hora y accedemos al interior de la capilla de Nuestro Señor de los Inocentes, comprobamos que está bastante restaurada y alberga una sala de exposiciones con elementos de cerámica.

Interior Iglesia de Santa María

Tenemos suerte ya que llegan unas señoras con la llave de la Iglesia y nos permiten a los que estamos por allí deambulando entrar en el interior del monumento.
A destacar una serie de pinturas de Santos en una zona de la Iglesia y la combinación de las columnas de piedra y el blanco de las paredes.



Una bonita reja

Para finalizar visitamos una pequeña zona situada al lado del castillo accediendo por una bonita puerta de piedra y una reja bastante refinada que merece la pena apreciar despacio.


Dejamos Estremoz y ponemos rumbo a Vila Viçosa por lo que desandamos parte del camino que hemos traído esta mañana hasta el pueblo de Borba donde tomamos una empedrada carretera ya que queremos visitar alguna cantera de mármol de las que hay en la zona entre Borba y Vila Viçosa.


Paramos al borde de la carretera ya que no existen espacios para poder aparcar sino es dentro de las propias canteras. Concretamente vamos a ver una de ellas llamada Plácido Simoes, GPS: 38 47 57 N 7 26 20 W.


Pasamos al interior de la cantera sin que nadie nos salga al paso y tampoco nos hace falta andar mucho ya que a escasos metros de la carretera surge la herida abierta que representa la mina a cielo abierto donde sacan el mármol.


Vemos que la mina está activa y que se están realizando los trabajos oportunos de explotación de este apreciado material. Grúas que desafían la gravedad asomándose peligrosamente hacia el precipicio y operarios que realizan su trabajo con toda normalidad, aparentemente, ajenos a la peligrosidad que les rodea.



A mi personalmente me causa fascinación el hecho de cómo el hombre a lo largo de los tiempos ha ido perfeccionado las técnicas para urgar dentro de la tierra y extraer minerales por lo que estoy realmente fascinado con lo que ven mis ojos.



Estaría horas aquí disfrutando como un chiquillo viendo el hacer de los operarios y sus máquinas en ese viejo afán de excavar más y más hondo, pero ya va siendo hora de llegar a Vila Viçosa y buscar un lugar para comer.


Situación de los lugares de interés, Vila Viçosa

A la entrada de Vila Viçosa nos detenemos en un supermercado, concretamente un Intermarche, donde repostamos gasoil a buen precio y también tomamos agua, GPS: 38 47 14 N 7 25 34 W.
Seguidamente buscamos un lugar a la sombra para comer pues a pesar de estar en el mes de Abril hace bastante calor hoy. Encontramos un parking frente a una gran plaza y al lado de un parque por lo que a la sombra de los árboles comemos frescos.

 Plano turístico Vila Viçosa

Parking Palacio Ducal

Tras descansar un rato nos dirigimos hacia el Palacio Ducal donde encontramos aparcamiento gratuito aunque sin sombra y sin servicios, GPS: 38 46 55 N 7 25 15 W.

Palacio Ducal


Nos dirigimos al interior del Palacio para sacar la entrada y vemos que en media hora van a hacer una visita guiada. Pagamos los excesivamente caros 7 euros por cabeza y esperamos a que se haga la hora.


Este Palacio perteneció a una de las familias más influyentes de Portugal, la Casa Braganza fundada en el siglo XV y que se convertiría en familia reinante de Portugal. Por tanto aquí podemos ver lo típico de un Palacio de este tipo, habitaciones, mobiliario, estancias, etc.

Información del Palacio Ducal

Taquilla que es lo único que dejan fotografiar

Se forma un grupo demasiado numeroso en el que observamos que un 80 por ciento lo componemos españoles por lo que pienso que la visita se hará en castellano. Primer error, cuando nos coge el guía éste no dice una palabra en español, vaya tela.
Luego hacemos la típica visita donde no dejan fotografiar nada, para ello se encarga el guía que está ojo avizor para llamar la atención a quien se atreva a sacar un móvil o una cámara. Eso si lo hace bien, lo de la visita no tanto ya que habla muy rápido y no le entendemos ni papa.

Jardines del Palacio Ducal

Acabamos la visita que es claramente prescindible y por la que si alguien se atreviera a realizar no deberían cobrar más de 5 euros pues lo que hay que ver no compensa esos 7 euros y encima en portugués cuando claramente casi todos éramos castellano parlantes.


Un corto paseo por los jardines del Palacio y salimos a la calle por quizás uno de los puntos más interesantes del Palacio, la bonita puerta de piedra con filigranas que es bastante curiosa y merece la pena. También se puede visitar desde la calle por lo que no hace falta pagar la entrada para verla.


Después de la visita a la mina de mármol nuestro interés ha ido en aumento por lo que vamos andando a ver el Museo municipal del mármol que está a la entrada del pueblo. En el camino y cerca del Palacio Ducal podemos ver otra bonita puerta de piedra que, al parecer, debe ser algo típico de aquí.


Museo del mármol

Llegamos al museo y comprobamos que aquí tiran de mármol para todo ya que las aceras están hechos con este mineral. El acceso a este moderno edificio es de 1,5 euros por persona y una amable guía nos hace la visita donde nos explica la importancia que tiene el mármol en toda esta zona.



En el interior del museo hay expuestas bellas y raras formaciones de este preciado mineral, así como maquetas, maquinaria y herramientas relacionadas con este duro trabajo que es el extraer de las entrañas de la tierra los bloques de mármol.


La visita resulta enriquecedora y muy entretenida dado el interés que nos causa esta actividad y la amabilidad y conocimientos de la guía que en un muy aceptable castellano se esfuerza en que entendamos esta actividad económica tan importante para estos pueblos y que tantos puestos de trabajo produce.



Una vez visto el interior y tras dar las gracias y despedirnos de la guía salimos al exterior del museo que está ubicado en una antigua mina ya en desuso para contemplar las diferentes maquinarias empleadas a lo largo de los años en las minas de mármol.



En este lugar reposan las herramientas utilizadas a lo largo de los años y ya muchas de ellas oxidadas y olvidadas sin duda porque las han sustituido por otras más  modernas y eficaces.


Dejamos el museo del mármol y volvemos hacia el centro del pueblo aunque antes compramos unos vinos de la zona en el Lidl que hay al lado. Hay que probar el vino pues hemos visto viñas por la zona y no hay que perder la oportunidad de comprobar como están.



Volvemos de nuevo al centro del pueblo y ahora nos dirigimos hacia el castillo no sin antes llamar nuestra atención diferentes figuras y sillas pintadas típicas de esta zona.



Entramos en el castillo y de nuevo encontramos que dentro de las murallas existe como otro pueblo dentro del pueblo. Es curiosa esta circunstancia en los pueblos que estamos visitando en el Alentejo ya que los castillos albergan en su interior casas que están habitadas, aunque eso sí bastante humildes.


Aquí demás se da otra circunstancia curiosa y es la existencia del cementerio, Y no un cementerio cualquiera pues los nichos y fosas son para verlas. Y como no podía ser de otra manera lo que predomina aquí es el mármol por todas partes, haciendo ostentación hasta los restos de los tiempos.



Seguimos descubriendo este curioso barrio de Vila Viçosa lleno de paz y tranquilidad sin que veamos vehículos circular y rodeado de frondosos pinos que le otorgan a este barrio un aire muy sosegado.



Abandonamos el barrio del castillo, salimos por una puerta de las regias murallas y tomamos la amplia Avenida Bento de Jesús Caraca para llegar a la Plaza de la República desde donde se tienen unas buenas vistas del castillo al tiempo que salen a nuestro paso alguna coqueta capilla, una fuente de mármol como  no podía ser de otra manera y al fondo la Iglesia de San Bartolomé.



 Iglesia de San Bartolomé

Pasamos dentro y nos encontramos con que se está celebrando misa por lo que no podemos recorrerla a nuestro aire. Nos conformamos con hacer unas discretas fotos para no perturbar el silencio y poco más.



Damos por finalizada la visita de Vila Viçosa, una población que nos ha sorprendido gratamente por la cantidad de lugares que atesora y merecen ser visitados y por la esencia auténtica que destilan sus calles y sus gentes.



Dejamos atrás Vila Viçosa y ponemos rumbo hacia la cercana población de Alandroal donde pernoctaremos y mañana tranquilamente la visitaremos.

Ubicación de la pernocta

 Elegimos el parking del campo de fútbol para pernoctar. A pesar de estar el mismo en cuesta, en la parte que pega a la entrada al campo la zona se vuelve llana por lo que es un buen lugar para pernoctar con tranquilidad, GPS: 38 42 09 N 7 24 26 W, gratuito y sin servicios.

Pernocta en Alandroal


Amanece otro estupendo día en el Alentejo portugués y tras desayunar nos ponemos en camino para visitar este pequeño pueblo alentejano donde destaca sobre todo su castillo como en todos los pueblos que estamos visitando.


Se nota que en Portugal es una hora más temprano ya que cuando empezamos la vista hay poca gente todavía por las calles. Concretamente en el castillo tan solo hay un par de operarios del Ayuntamiento retirando un tablado que sin duda esta noche han utilizado para algún espectáculo ya que oíamos música antes de irnos a la cama.


En este castillo no vemos el típico barrio que estamos observando en los pueblos que visitamos. Bueno a decir verdad hay restos de casas pero ya no son habitables por lo que antiguamente sí que debió de vivir gente también dentro del castillo.


Por el contrario vemos una Iglesia  con su blanco campanario dentro del castillo aunque la misma está cerrada a estas horas. Otra cosa que nos llama la atención de esta parte de Portugal es que el acceso a los castillos generalmente es abierto y gratuito y aunque tampoco guarden mucho en su interior es todo un detalle que no cobren por ello.


Subimos a lo alto de las murallas y nos dedicamos a recorrerlo todo el perímetro del castillo o por lo menos los tramos que están abiertos a ser recorridos desde arriba.



Desde lo alto del castillo descubrimos algunos rincones bonitos así como algunos detalles de la construcción de las viviendas, en este caso nos llama la atención las bonitas chimeneas de algunas casas.



Visto el recinto amurallado desde todas las perspectivas posibles salimos de las murallas y callejeamos un rato por el pueblo de Alandroal siendo de nuevo la Plaza de la República, otro clásico en los pueblos portugueses, donde radica la parte más bulliciosa y animada del pueblo.



También en esta plaza está ubicada la oficina de turismo donde entramos a recabar algo de información de la comarca aunque sin llegar a modificar la ruta que llevamos planeada.


Desde esta Plaza se obtienen unas bonitas vistas de esta zona del pueblo que tan bien está conservado y que a pesar de ser tan pequeño se respira un encanto muy especial. Ese de los pueblecitos que han sabido mantener su patrimonio con sus casas bajas, sin estridencias y perfectamente pintadas siempre desde la humildad de sus habitantes.


Mati dice que es impresionante lo bien pintadas que están las fachadas incluso en viviendas humildes por lo que formula su teoría consistente en que cada Ayuntamiento posibilita la pintura necesaria a sus vecinos para que tengan esa buena conservación.

Parking fortaleza Joromenha

Abandonamos Alandroal y ponemos rumbo hacia la fortaleza de Juromenha situada justo en la frontera con España al otro lado del río Guadiana que en esta parte está crecido debido al embalse de Alqueva.
Estacionamos al lado de las murallas de la fortaleza GPS: 38 44 19 N 7 14 28 W, gratuito y sin servicios aunque a unos 100 metros hay unos aseos y un grifo donde poder llenar agua.


Fortaleza de Juromenha

De nuevo nos encontramos con unas murallas del mismo tipo que las que vimos en Elvas con esa construcción tan característica cuyos extremos acaban en picos y que desde arriba se ven tan bien construidas con forma de estrellas de mar.


La fortaleza la encontramos abierta y el acceso al interior de la misma es gratuito. Es una pena el estado en que se conserva, se nota que no se ha invertido en su conservación a pesar de las posibilidades que ofrece, sobretodo el lugar tan privilegiado donde está ubicada la fortaleza.


Dentro tan solo quedan los restos de las viviendas y dependencias que en su día albergó la fortaleza, así como una pequeña capilla que es lo mejor que se conserva.


El interior de lo que en su día debió ser una formidable fortaleza fronteriza está invadido por una cantidad impresionante de margaritas que aquí encuentran un caldo de cultivo muy propicio y que le dan un toque florido y alegre a las ruinas.

Interior de la capilla


Probablemente en esta ubicación desde hace bastante tiempo los diferentes pobladores erigieron sus fortificaciones, defensas, castillos, etc., aunque lo que podemos ver actualmente data de los siglos XIII al XVII. 



Dejamos la fortaleza de Juromenha y por la misma carretera que hemos venido volvemos hacia Alandroal y desde aquí nos dirigimos hacia Terena otro bonito pueblo del Alentejo.

Parking Iglesia Senhora da Boa Nova

A un par de kilómetros de Terena por una carreterita estrecha pero en buen estado llegamos a la Capilla de  Senhora da Boa Nova, GPS: 38 37 00 N 7 23 51 W, gratuito y sin servicios aunque veo un grifo que podría servir para llenar agua.


Es una construcción muy curiosa ya que es una pequeña Iglesia defensiva, un raro ejemplo de este tipo de construcciones que casi no se ven en Portugal.


Data del Siglo XIV y su estado de conservación está casi intacto. Por dentro posee una serie de pinturas bastante interesantes aunque no podemos fotografiarlas debido a un cartel en que advierten de tal extremo.


Junto a la capilla hay una casa desde donde sale una señora mayor con las llaves de la puerta. Tenemos suerte en poder pasar al interior ya que han llegado un par de coches más y de manera altruista nos abren para poder ver la maravilla de pinturas que contiene en su interior.

Ubicación del parking Terena

Una vez vista la curiosa e interesante capilla nos desplazamos a Terena donde estacionamos junto al cementerio, GPS: 38 37 07 N 7 24 26 W, gratuito y sin servicios.

Castillo de Terena

Parking en Terena


Bueno, y qué decir de Terena?, pues que es otro pueblecito alentejano y que nos parece encantador. Tomamos la calle empedrada y que es la principal del pueblo y a nuestro paso van apareciendo casitas bajas encaladas de de un blanco inmaculado y zócalos azulados y pardos.



Todo ello engalanado con multitud de macetas con plantas y flores que en esta época primaveral le dan el toque que termina de engancharnos a este lugar consiguiendo que pasear por Terena sea un verdadero placer.



Los escasos habitantes que sentados en sus sillas viendo pasar la vida tranquilamente, nos saludan amablemente mientras nosotros deleitamos nuestras pupilas intentando captar la belleza y armonía de este precioso rincón portugués.


Como en todos estos pueblos por pequeños que sean la característica común es que disponen de castillo por lo que pasamos dentro para verlo.


El acceso como también es tónica general es libre y gratuito. No es que contenga nada en su interior pero recorrer desde arriba las regias murallas es algo agradable y que no lleva demasiado tiempo.


El interior del castillo que otrora estuvo ocupado por diferentes estancias, salas y viviendas para su moradores ahora ha dejado paso a un frondoso campo de margaritas que habitan la vieja fortaleza, ajenas a viejas batallas y vicisitudes del suelo que ahora dominan.



Salimos del castillo con los acordes de un fado portugués procedente de un cercano aparato de radio ubicado en alguna de las casas próxima a las piedras del castillo, dándole al momento si cabe un toque más encantador y maravilloso.


Iglesia de San Pedro, Terena

Nos despedimos de este pueblecito alentejano con un muy buen sabor de boca como viene siendo la tónica de este viaje donde estamos encontrando pueblos sencillos, amables, acogedores, con una fisonomía que dista mucho de la nuestra, donde no se ha abusado del brutal efecto urbanístico que nos ha caracterizado a nosotros en los últimos tiempos.


Ponemos rumbo a Monsaraz aunque antes de visitar este pueblo queremos ver el conjunto megalítico conocido como "Cromeloque do Xerez", una serie de dólmenes rescatados en un lugar inundable del embalse de Alqueva y puestos aquí para que no se perdieran bajo las aguas del Guadiana. 


En un primer momento no damos con los dólmenes y como es hora de comer encontramos un bonito rincón bajo las sombras de unos alcornoques por lo que nos detenemos y sacamos la mesa y las sillas.
GPS: 38 27 33 N 7 22 29 W.


Convento Nossa Senhora da Orada

Después de comer y un merecido descanso desandamos el corto camino que hemos traído desde que hemos pasado por el convento de Nossa Senhora da Orada que está cerrado y con claros síntomas de estar abandonado. 
Estacionamos junto al convento para ver los menhires, GPS: 38 27 17 N 7 22 24 W.



Este conjunto megalítico lo encontramos a unos 200 metros andando desde el parking del monasterio y está compuesto de varios menhires de diferentes tamaños agrupados en círculo y ocupando el centro el más alto de ellos.



Al parecer toda esta parte de Portugal posee una gran riqueza en este tipo de construcciones y aunque no es gran cosa merece la pena acercarse hasta aquí si viene uno hasta Monsaraz pues está a un par de kilómetros del pueblo.


El conjunto megalítico no está situado en su lugar de origen ni el diseño es el que tenía ya que lo tuvieron que traer hasta aquí para no ser engullido por el río al ser embalsado, pero da una idea de como nuestros antepasados construían este tipo de piedras.



Ubicación del parking, Monsaraz

A media tarde llegamos a uno de los pueblos más bonitos del Alentejo o por lo menos eso es lo que he leído al preparara la ruta. Ascendemos hacia el cerro donde se ubica Monsaraz y estacionamos en el primer aparcamiento que vemos pegado a una rotonda, GPS: 38 26 31 N 7 22 44 W, gratuito y sin servicios.

Parking Monsaraz

Vemos que todas las autocaravanas está ubicadas en un parking que hay más cercano al pueblo, pero como nosotros seguramente no nos quedaremos a pernoctar aquí optamos por este que es más accesible.

Entrada a Monsaraz

La entrada a Monsaraz la hacemos por una gran puerta que se abre bajo la gran muralla que rodea por completo a este bello pueblo.



Una vez más nos cautiva ese grato contraste entre la piedra oscura de las murallas y el blanco brillante de la cal con la que están engalanadas las fachadas de las casas.


Por todo el pueblo se respira ese ambiente medieval que destilan este tipo de lugares que tan bien han sabido mantener su rico pasado patrimonial y que han sabido conservar hasta nuestros días para nuestro deleite y disfrute.



Al fondo de una de las dos calles que hay en el pueblo y que nos ha traído hasta aquí se alza el castillo que en su interior tampoco alberga gran cosa.



Tan solo hay habilitada una especie de plaza de toros con sus corrales adosados para los animales. Aunque quizás lo mejor de la visita al castillo también abierto y gratuito, sean las vistas que se obtienen desde lo alto de las murallas.


Ubicación de los parkings

Notamos eso sí que Monsaraz ya pertenece a otra categoría de pueblos por el ambiente turístico que posee. Vemos muchos más turistas que en el resto de lugares que hemos visitado hasta ahora y una población mas dedicada al turismo.



Embalse de Alqueva desde Monsaraz

Son de estos pueblos que han sabido hacerse un nombre entre los lugares turísticos y explotan su potencial que es mucho. Aunque a nosotros no nos parece que tenga mucho más interés que otros pueblos que hemos visitado. Bonito es el pueblo, pero tanto como he leído en algún lugar donde se afirma que es el pueblo portugués más bonito...


Sí hay que reconocer que pasear tranquilamente por sus callejuelas empedradas y respirar la historia de un lugar medieval como es éste es un verdadero placer, pero de ahí a afirmar que Monsaraz es el pueblo portugués más bonito creo que dista bastante de la realidad.



La tarde va tocando a su fin seguimos descubriendo los encantos de Monsaraz dejándonos llevar por la otra calle de vuelta a la misma entrada por la que hemos empezado a conocer el pueblo.



Al ser un pueblo pequeñito terminamos de verlo pronto a pesar de haberlo recorrido tranquilamente. Vemos que aquí si hay bastantes tiendas de las típicas en estos lugares tan turísticos donde le venden a uno desde un vino de la tierra hasta un producto artesano de la zona.
Decimos adiós a Monsaraz y seguimos recorriendo este preciosa tierra alentejana, aunque los siguientes destinos los dejaremos para la siguiente entrada.





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