5 de diciembre de 2014

Los colores otoñales en la ribera del Júcar


Hoy traigo una ruta que no se realizó en autocaravana ya que la misma me pilla muy cerca de casa, pero que está orientada a combinar nuestra forma de viajar con el uso de la bicicleta por un rincón que en otoño es simplemente espectacular: la Ribera del Júcar.
Detalle de la zona que comprende la ruta

El lugar desde donde se puede empezar esta ruta está ubicado a 20 kilómetros de Albacete, concretamente en una pequeña aldea denominada "Las Mariquillas", término de Valdeganga y pegada al río Júcar.

Ubicación del parking de "Las Mariquillas"

Podemos llegar hasta aquí saliendo de Albacete por la Nacional 322 Albacete-Requena. Una vez llegado al puente que cruza el Júcar tomar la carretera B-4 dirección Valdeganga y a un par de kilómetros tendremos la aldea. Hay que pasarla y a unos 100 metros tomamos un camino que sale a nuestra izquierda que baja al estacionamiento. GPS: 39 08 12 N 1 44 47 W, gratuito y sin servicios.

Parking de "Las Mariquillas"

Existen dos bares en la aldea y es una zona donde viene la gente a pasear los fines de semana al tiempo que algunos se quedan a comer aquí. También es zona de pesca, por lo que los aficionados también visitan el lugar.


Dejamos el vehículo en el amplio parking, y desde aquí sale una senda pegada al río Júcar que nos lleva a una zona de recreo donde hay unas mesas para poder comer, así como una noria de madera.




Un poco más adelante también hay un pequeño parking donde está prohibida la acampada


Al pasar esté último parking la senda ya transcurre balizada y sin la circulación de ningún vehículo, empezando realmente la ruta que en mi caso realizaré en bicicleta por toda la ribera del Júcar y que me hará recorrer unos 50 kilómetros.


Seguimos por la senda, que en este primer tramo está perfectamente balizada, y que transcurre por un bosque de pinos y chopos. Unos 3 kilómetros más adelante se transforma en camino que serpentea por la parte derecha del río, no haciendo caso de otros caminos que salen a la derecha, nosotros continuaremos pegados al río en todo momento.

Central hidroeléctrica y piscifactoría de "Bolinches"

Después de haber recorrido unos cuatro kilómetros llegaremos a la antigua central hidroeléctrica de "Bolinches", donde cualquier tiempo pasado fue mejor. En su día esta central producía electricidad por la fuerza del río y también hubo una piscifactoría dedicada al cultivo de la trucha.
Aquí cruzaremos el río por el puente y detrás de la central existe un rincón del río muy bonito conocido como "Charco azul", lugar donde se puede dar uno un baño si el tiempo acompaña, ya que las aguas claras del río invitan a ello.


Atravesado el río, la ruta transcurre ahora por la parte izquierda, siempre paralelos río abajo. El camino sube un poco por el cerro desde donde se ven  unas bonitas vistas del Júcar, aunque esta mañana de Noviembre la niebla le da al lugar un toque de misterio.


Seguimos por el camino utilizado por los hortelanos que todavía cultivan las ricas huertas de la ribera del río, hasta que unos kilómetros más adelante llegamos a la localidad de Valdeganga que se asoma desde un balcón al río.



Ubicación del merendero

Merendero en Valdeganga

El camino que traemos llega hasta la carretera asfaltada C-1. Aquí giramos a la derecha y por el puente viejo cruzamos el Júcar para bajar al merendero y desayunar en una de las mesas habilitadas.






Con el único ruido de las aguas del Júcar que discurren mansas en este tramo del río reponemos fuerzas para el trayecto que aún nos resta.
Volvemos a cruzar el puente viejo y por la carretera C-1 que hemos descubierto antes seguimos nuestro pedaleo por la margen izquierda del río.
Podemos ir contemplando la huertas y los quehaceres de los hortelanos hasta que llegamos a la aldea de "Puente Torres".

Puente Torres donde cruzamos el río

Al llegar a esta aldea que casi ha llegado a estar abandonada y que desde hace algunos años parece que se ha rehabilitado bastante y ha vuelto a recobrar la vida que en su día hubo aquí, cruzamos de nuevo el río por un puentecito y seguiremos ahora por la parte derecha, siempre río abajo.


Es a partir de este tramo cuando el Júcar se encañona entre cerros y donde la ruta se hace más interesante.
Llegamos a la antigua presa de "Morranchel".




Y un poco más adelante vemos al otro lado la antigua central hidráulica de "Moranchel".






En este tramo la senda transcurre por lugares realmente bellos, mientras tenemos que llevar cuidado en tramos por la frondosidad de la ribera.










Llegamos a un paraje con unas cuantas casas conocido como "El Cañaorro", donde admiramos las curiosas formaciones geológicas y las cuevas excavadas en la pared vertical del cerro, así como los corrales para el ganado bajo los oquedales de la roca.












Vamos pedaleando por la senda que aquí se transforma de nuevo en camino, que discurre bajo los imponentes farallones de piedra caliza que encañonan el Júcar en numerosos meandros y que confieren un microclima que hace posible que a estas alturas de año las plantas todavía luzcan sus mejores colores y tonos.


Llegamos a la aldea de "Cubas", término de Jorquera y tomamos el tortuoso camino que en zig-zag asciende por los escarpados cerros para contemplar desde las alturas la sorprendente y maravillosa ribera del Júcar.






Esta zona es conocida como "La Ribera de Cubas" y se caracteriza por sus cuevas excavadas dentro de las verticales paredes donde desde siempre ha vivido la gente. Ademas se han aprovechado las cuevas naturales para ampliarlas, tapiarlas con piedras y hacer corrales para el ganado.

Ermita de Cubas bajo la roca

Existe mucha devoción por la Virgen de Cubas, celebrándose anualmente una romería entre esta aldea y Jorquera, que atrae a muchos fieles de toda la comarca en un día festivo en torno al día 22 del mes de mayo.

Vídeo de la romería de Cubas




Merece la pena subir esta empinada cuesta y contemplar las extraordinarias vistas que nos regala la Ribera en esta época del año. Una verdadera paleta de colores y tonos ocres nos regala a nuestras retinas este impresionante lugar.







Como una autopista

Una tranquilidad sobrecogedora se respira aquí, mientras asomado a este imponente balcón me deleito con estas maravillosas vistas de postal, hasta que un claxon me devuelve a la realidad. El panadero va repartiendo el pan por toda la aldea, lo que indica lo apartado y recóndito de esta zona, donde no hay siquiera tienda alguna.


Desde siempre en esta zona se ha sobrevivido entre cuevas que han cobijado a sus habitantes y los recursos  que el río Júcar les ofrecía y les ofrece, su pesca y sus ricas huertas donde se han cultivado unas hortalizas y frutas reconocidas en toda la comarca por su micro clima protegido del viento y del frío.


Aquí de nuevo cruzamos el río por el puente y pasamos por la aldea donde podemos ver las cuevas excavadas en la roca, cosa que no ha cambiado en mucho tiempo, aunque en estos últimos años se han rehabilitado algunas cuevas y se ofrecen como turismo rural.



Vídeo de Casa-cueva, "Cubas"


Ahora que hemos vuelto a cruzar el río, toca volver a donde tenemos el vehículo, pues nos salen unos 50 kilómetros en total y creo que no hay que abusar. Para los que quieran seguir y les parezca poco, se puede seguir la senda por la margen derecha del río y a ocho kilómetros llegaremos a Jorquera. Esta localidad bien merece una visita pausada, pues su historia, patrimonio y enclave lo hacen un lugar muy atractivo de visitar. Además si seguimos río abajo unos 15 kilómetros llegaríamos a Alcalá del Júcar uno de los pueblos más bonitos de España. 
Por tanto estamos en una zona con un potencial magnífico.




Seguimos nuestra ruta ciclista río arriba por la carretera asfaltada y pasamos por otro par de aldeas "Los Malecones" y "Alcozarejos", donde aquí la carretera vuelve a empinarse.












Una vez arriba de "Alcozarejos" hay dos opciones, seguir por la carretera asfaltada, cosa que hice yo por desconocer que había otra opción que es la segunda y que consiste en tomar un camino a la izquierda que lleva a la antigua central de "Moranchel" y que transita por lo alto de los acantilados. La próxima vez haré esta segunda opción.


Por la carretera se llega de nuevo a "Puente Torres" y vuelvo a cruzar el puente para ir río arriba dejando éste a mi derecha.
Llego a la antigua Ermita de San Benito que hace algunos años se han rehabilitado sus ruinas algo y que sirve de peregrinación de los vecinos de Valdeganga.






Seguimos la ruta por el camino que bordea al Júcar y que es utilizado por los hortelanos hasta que llegamos de nuevo a Valdeganga.
Un poco antes de llegar de nuevo al río el camino tienen una señal de prohibición, solo aplicable a los turismos al haber sufrido varios desprendimientos de roca, aunque nosotros podemos pasar sin problemas.
Llegamos al puente viejo y pasamos debajo del puente nuevo por el camino que bordea el río siempre dejando el río a nuestra derecha.


Dejamos Valdeganga a nuestra izquierda asomada al Júcar, mientras a nuestra derecha vamos contemplando las huertas que durante siglos han sido explotadas por los hortelanos del pueblo y que le han dado fama en toda la provincia por las excelentes hortalizas y frutas.
Llegamos de nuevo a "Bolinches" y seguimos por el mismo camino que nos había traído hasta aquí.



Llegando de nuevo al parking de "Las Mariquillas"

Llegamos al parking donde hemos estacionado después de unas cuatro horas y media de ruta que se puede calificar de fácil y sencilla. a merecido mucho la pena y es una de las rutas más bonitas que he podido hacer en bicicleta.
Si se desea hacer solo a pie, evidentemente hay que recortar kilómetros, por lo que recomendaría estacionar en "Puente Torres" GPS: 39 08 55 N 1 38 45 W y hacer la ruta a pie hasta"Cubas" y vuelta a "Puente Torres".
Podrían salir aproximadamente unos 15 o 16 kilómetros fáciles y donde más espectacular es la ruta sin desmerecer lo demás claro.
Y ya por último destacar que es lugar que realmente me ha sorprendido muy gratamente y que es una zona oculta y que bien merece una visita.

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