29 de mayo de 2012

Una vuelta por Francia I (La Camarga y La Provenza)


Verano de 2011, por delante unos 20 días para recorrer Francia de Sur a Norte. Viajaremos por regiones muy bonitas como: Languedoc, La Provenza, Auvernia, París, Castillos del Loira y Pirineos.
Acompáñanos en este fantástico y especial viaje.
Plano de la zona a visitar

Los planes para este verano eran otros, visitar la espectacular Austria, haciendo una incursión en Praga y al sur de Alemania.
Era un viaje al que había dedicado bastante tiempo en prepararlo, todo estaba programado.
Lo haríamos junto con nuestros amigos, las familias Sánchez y Bonal, pero un pequeño contratiempo de la familia Sánchez unos días antes de la fecha programada, haría que tuviéramos que cambiar nuestros planes y dejar Austria para otro verano, quien sabe, quizás este próximo.
El caso es que con el poco tiempo que había, elaboré una ruta sin prisas, sin agobios, dejándonos llevar por nuestras emociones y sensaciones, y a buen seguro que no nos iba a defraudar.

Parking de las 8 esclusas del Canal du Midi.

Salimos de noche, como ya es costumbre cuando hacemos la primera etapa. Ganamos tiempo y comodidad, y es una gozada conducir de noche, prácticamente solos por la autopista A-7.
Hacemos una parada en un área de servicio poco antes de llegar a la frontera. Me da tiempo a echar una cabezada y a desayunar.

Esclusas del Canal du Midi.

A media mañana llegamos a nuestro primer destino en territorio francés:
Las esclusas del Canal du Midi.
Estacionamos aquí: GPS 43 19 53.71 N 3 12 05.18 E , solo parking, gratuito y situado junta a las esclusas.
Situadas junto a la localidad de Beziers, las 8 esclusas construidas en 1697, permiten que en un tramo de 300 metros el canal flanquee un desnivel de 21,5 metros de desnivel.

Barquitos atracados en el canal du Midi.

La mañana es estupenda, hace incluso calor. Dejamos la auto estacionada bajo unos frondosos árboles y vamos a contemplar esta maravillosa obra de ingeniería, dentro del canal declarado Patrimonio Mundial de la Unesco.

Barquitos esperando su turno.

Se respira una tranquilidad y una paz armoniosa y el lugar nos atrae, por lo que decidimos quedarnos a comer en una zona de picnic, junto a los barquitos.
Bajamos Alejandro y yo a la auto y nos subimos lo necesario para darnos un buen festín. La verdad es que disfrutamos del lugar y de las vistas, pero sobre todo de la tranquilidad que aquí se respira.

 Sorteando las esclusas.


Para saber más del canal du Midi:
Canal du Midi



Ponemos rumbo al segundo destino de hoy: El Puente del Diablo en las inmediaciones de Saint Jean de Fos.
Estacionamos en la zona destinada a autocaravanas: GPS 43 42 09.57 N 3 33 35.09 E , cuando se accede al parking hay que tomar un ticket y al salir hay que validarlo en unos cajeros y pagar por el tiempo que se esté.

Parking Puente del Diablo.

Algo caro el parking, aunque dispone de todos los servicios, la pernocta es bastante cara, no recuerdo muy bien, pero no sale rentable.
El entorno es muy bonito, hay unas vistas del río Hèrault, del Puente y de la garganta por la que discurre el río que valen la pena.

Playa del Puente del Diablo.

La tarde es calurosa e invita a darse un buen baño. Nos acercamos a la playa y comprobamos la gran cantidad de gente que ha pensado lo mismo que nosotros.
El agua está estupenda, tranquila y se asemeja a las playas de mar, es muy agradable darse un chapuzón.

Puente del Diablo.

El Puente tiene ya unos años, ya que es de arquitectura románica, aunque en 1770 se modificó ensanchándolo y haciéndolo más ancho. Actualmente es monumento nacional de Francia y Patrimonio de la Humanidad.
Actualmente el tráfico ya no pasa por encima del puente, sino que la construcción de otro más moderno hace las veces del antiguo.


Algunos chavales se tiran desde lo alto del puente desafiando el peligro que ello conlleva.
La idea era visitar Saint Guilhem le Desert, pero debido a que no hay aparcamiento, desde el mismo puente salen unos autobuses que te llevan hasta el pueblo. Lo malo es que finalizan los trayectos a las siete de la tarde y hasta el día siguiente no hay servicio, por lo que decidimos seguir ruta y llegar hasta Aigues Mortes para pernoctar.

Area de Aigues Mortes.

Area de Aigues Mortes.

Llegamos al área situada aquí: GPS 43 33 57.19 N 4 11 08.12 E con todos los servicios y de pago.
Para acceder hay que llamar a un interfono, cosa que hace un matrimonio francés que gentilmente nos ayuda para entrar. Un poco difícil, pero entramos al fin y al cabo.

Aigues Mortes.

El área está situada junto al río, justo enfrente se encuentra la parte más interesante de Aigues, la ciudadela.
Rodeada por una muralla de 1.640 metros y 20 torres, data del Siglo XIII, siendo su estado de conservación excepcional.

Plano de Aigues Mortes.

De hecho, este lugar fue el primer puerto del Reino de Francia, hasta que fue perdiendo poder, siendo relegado por el puerto de Marsella. Desde aquí salieron los cruzados franceses en la Edad Media.

Torre de Constanza, Aigues Mortes.

Tras estacionar en el área y realizar las labores típicas de colocación en el sitio elegido, como sacar la mesa y las sillas, sintonizar la parabólica para que los críos puedan ver sus programas favoritos, etc, Mati y yo nos damos una vuelta hasta el puente que comunica con la ciudad antigua.

Aigues Mortes.

En la cena nos tenemos que echar repelente de mosquitos, ya que ellos también quieren cenar, a base de nuestra sangre, cosa que no estamos dispuestos a admitir, somos generosos pero hasta cierto punto.
Después de cenar nos damos un paseo por dentro de la ciudadela y comprobamos el gran ambiente que se respira en la ciudad.

Muralla de Aigues Mortes.

Esta mañana vamos a dar una pequeña vuelta por la ciudadela, ya que no es muy grande y se ve en poco tiempo.
Al igual que anoche, nos da la sensación que este es un destino muy turístico y quizás lo encuentro demasiado sobreesplotado en este sentido.

Iglesia de Nuestra Señora de Sablon, Aigues.

Numerosas tiendas, infinidad de terrazas y restaurantes atraen a la  gran cantidad de turistas que llenan la ciudad, sobre todo los alrededores de la Plaza central, donde se puede contemplar la estatua de St. Louis el fundador de la ciudad.

Estatua de Saint Louis, Aigues.

Tras una rápida vuelta, y tras haber tomado el pulso de la ciudad, decidimos que ya lo hemos visto lo que más nos interesa y seguimos ruta.
Decir que me decepciona un poco la ciudad, esperaba quizás algo más, o tal vez me había hecho falsas ilusiones, si, probablemente será esto último.
Para saber más:

Aigues Mortes

Partimos rumbo a Arles, nuestra próxima parada.

Situación del área

Parking Arles.

Parking Arles.

Aparcamos aquí: GPS 43 40 59.92 N 4 37 48.71 gratuito, solo parking y muy bien situado, hay algunas plazas exclusivamente para autocaravanas, pero hay más acs que estamos estacionados en parkings para bus, aunque es muy grande y no hay autobuses, por lo que estacionamos nosotros también.

Arles bañada por el Ródano.

Ponemos rumbo hacia al casco histórico de Arles, caminando pegados al majestuoso río, observando el tráfico de barcos que surcan las aguas azules del mismo.
Enseguida llegamos a la Rue del Amphitheatre que desemboca en el colosal anfiteatro romano de Arlés.

Anfiteatro romano, Arlés.

Esta parte de la ciudad es muy bonita, junto al anfiteatro hay multitud de tiendas de recuerdos y terrazas, así como casitas con unas bonitas fachadas, lo que hace que haya un gran ambiente y las calles estén repletas de gentes que van y vienen.

Interior del Anfiteatro.

Mati y yo decidimos pasar dentro del anfiteatro y los chavales se quedan fuera ya que han localizado una red wifi abierta y aprovechan para navegar por internet y visitar el famoso e imprescindible Tuenti, que, al parecer, no pueden vivir sin él.

Anfiteatro, Arlés.


Las proporciones de este anfiteatro son magníficas y merece la pena pagar la entrada y visitarlo por dentro.
Las arenas, como se conoce el anfiteatro fue construído entre los años 80 y 90 siguiendo el ejemplo del Coliseo de Roma. Actualmente parece ser que lo utilizan como plaza de toros.

Arlés desde lo alto del Anfiteatro

Para saber más del Anfiteatro:

Anfiteatro y Arlés

Ya que estamos aquí, no desaprovechamos la ocasión y visitamos también el imponente Teatro romano de Arles:

Teatro romano de Arles

Teatro romano de Arles

Plaza de la República, Arles.

Seguimos callejeando en esta maravillosa mañana con un sol espléndido y llegamos al centro de Arlés donde se ubica la Plaza de la República, conteniendo el monumento más interesante de dicha Plaza:
La Iglesia de St. Trophime.

Iglesia de St-Trophime al fondo.

Construida hacia 1190, sobresale del conjunto la portada esculpida en la que se representa el juicio final. Si os la encontráis abierta no dudéis en visitar el Claustro que es muy bonito, aunque no lo podemos ver ya que la Iglesia está cerrada.
En esta Plaza también está ubicado el Ayuntamiento y el Obelisco con sus fuentes donde emana el agua por la boca de unas cabezas de león.

Espacio de Van Gogh, Arles.

Callejeando, descubrimos una casa con un patio muy bonito y vemos que se trata de un antiguo hospital donde estuvo ingresado el famoso pintor, al ser Arles una ciudad de inspiración para numerosos pintores. Aquí pintó uno de sus más famosos cuadros. Actualmente las dependencias son municipales y se pueden adquirir multitud de artículos relacionados con el pintor.

 Calles de Arlés.

Después de visitar lo más destacable de Arles y de haber recorrido las calles y monumentos más emblemáticos de esta bonita y coqueta ciudad con más aire de pueblo que de ciudad, decidimos poner fin a la visita.

Arles.

Nos ha gustado mucho este lugar y nos marchamos con un buen sabor de boca, sin duda no nos ha decepcionado y lo recomendamos ávidamente, pues es muy accesible y pilla todo a mano.

Abadia de Montmajour.

Ponemos rumbo a Les Baux de Provence por la D-17 y a unos pocos kilómetros de Arlés divisamos la imponente silueta de lo que resulta ser La Abadía de Montmajour.
Paramos en su estacionamiento: GPS 43 42 22.56 N 4 39 50.63 E y bajo protección de la sombra de los árboles comemos y descansamos tranquilamente.
Después le echamos un vistazo a la Abadía por fuera y no sacamos entradas para visitarla por dentro.

Parking de Les Baux de Provence.

Llegamos a este idílico pueblecito situado en la loma de un cerro. Estacionamos en la misma carretera, ya que arriba en el pueblo no hay aparcamiento para las autocaravanas.

 Les Baux de Provence.

Todo es zona azul, por lo que hay que pagar, no es muy caro esos sí. GPS: 43 44 47.18 N 4 47 46.99 E , solo parking, procurar estacionar lo más cerca del pueblo, así os ahorrareis una subidita.

Les Baux de Provence.

La verdad, es que el pueblo es muy coqueto y lo tienen muy bien cuidado para atraer turismo. No quiero imaginar cómo debería ser el pueblo hace tiempo, pues se respira un gran ambiente medieval.

Tienda típica de La Provenza.

En lo más alto del pueblo destaca la silueta del antiguo castillo que Richelieu destruyó en 1632.
Innumerables cuevas horadadas en la roca de bauxita, de aquí el nombre del pueblo, salen a nuestro encuentro y nos dan una idea de los que debió ser la vivienda de más de uno.

Iglesia de Les Baux de Provence.

Se hace agradable pasear con las enrevesadas y empinadas callejuelas de Les Baux. A cada rincón, nuestras retinas se sorprenden por la cantidad de rincones tan bellos y tan cuidados.

Les Baux de Provence.

Entonces, entendemos el por qué Les Baux está inscrito en la categoría de "los pueblos más bonitos de Francia". En efecto, no defrauda, aunque en algún momento podamos denotar una sobreexplotación turística.

Les Baux de Provence.

No por ello hay que dejar de venir aquí y dejarse perder por sus callecitas y sus rincones de piedra, sentir como Les Baux se ha moldeado junto a la roca y como dicha combinación es perfectamente armoniosa.

Les Baux de Provence.

Dejamos este bonito lugar y ponemos rumbo a nuestro último destino de hoy:
La Fontaine de Vaucluse.

Situación del área

Area de Fontaine de Vaucluse.

Llegamos a la inmensa área que está a la entrada del pueblo, GPS: 43 55 12.76 N 5 07 12.37 E. Funciona sacando ticket y cuando sales pagas, insertas dicho ticket y se levanta la barrera. Creo que vale sobre unos 5 o 6 euros la noche, con todos los servicios.
El lugar es ideal, pegada al río y con bastante sombra.

 Fontaine de Vaucluse.

Después del susto que Mati se ha pegado al picarle una avispa y tras bajarle el hinchazón de la mano, nos dirigimos al pueblo.
El pueblo está muy cerca, en unos 5 minutos andando por la misma carretera nos encontramos en la Plaza del pueblo flanqueada por enormes árboles y ante nosotros el río Sorgue, discurre plácida y tranquilamente.

Fontaine de Vaucluse.

Las verdes y tranquilas aguas del Sorgue, las tenues luces reflejadas que se van encendiendo provenientes de las innumerables y privilegiadas terracitas que se asoman desafiantes hacia el cauce del río, le confieren a este lugar un halo de verdadero encanto.

Fontaine de Vaucluse.

Intento retener estas visiones de tranquilidad, belleza y armonía, para que cuando esté en casa, permanezcan vivas en la memoria con la sensación más parecida a la que se siento ahora en este lugar tan privilegiado.

Castillo de Fontaine de Vaucluse.

La idea es ver mañana lo que le ha dado fama a este pueblo, La Fuente, aunque como sin querer, nos dejamos llevar por el ansia de ver más y disfrutar más de este lugar, por lo que sin poder frenar nuestros pasos, llegamos a la cueva donde mana el agua de la fuente más caudalosa de Francia.

La Fuente.

Al llegar al circo rocoso de enormes paredes, nos llevamos una profunda decepción, pues de la boca de la fuente  no sale ni gota de agua, parece que por aquí también hay sequía. Por lo que se dice, de aquí manan las aguas de la meseta de Vaucluse procedentes de un río subterráneo.

La Fuente.

Esta de arriba es una foto donde se puede apreciar cuando rompe las aguas en la boca de la cueva lo bonito que puede llegar a ser, pero nosotros no hemos tenido esa suerte.

Está bajando la luz solar y ponemos rumbo de nuevo al pueblo que estará a unos 15 minutos andando, río abajo.
Tras contemplar de nuevo la bonita estampa del río, la Plaza y las terracitas, nos vamos al área para cenar y descansar después de un día tan bien aprovechado.
Esto no ha hecho más que comenzar y todavía nos esperan un montón de sitios y lugares preciosos:
Gordes, Avignon, Saint Montant, el Pont D´Arc, etc.

4 comentarios:

Fernando dijo...

Gracias por vuestras opiniones y experiencias. Yo voy a aportar mi gratino de arena. Es una guía, yo creo que la mejor de Provenza. A nosotros nos ha servido mucho para nuestros viajes. No habla de caravanas pero la información cultural, trística, gastronómica, etc, es muy buena. Además escriben con brío y gracia.
Un saludo y buen viaje.
Guía de la Provenza y la Costa Azul

Fernando dijo...

Aquí va el enlace correcto.
Guía de la Provenza y la Costa Azul

alsaga dijo...

Fernado, gracias por compartir la página. No la conocia y es muy buena..
Saludos

maria diaz dijo...

Guau muchísimas gracias por la guía! intentaré aportar alguna cuando de la talla.
Estupendo post!