22 de noviembre de 2011

Verano europeo 2010 ( parte 4ª)


Esta etapa del viaje nos adentramos en territorio alemán, Colonia será nuestra primera parada, veremos la zona del Valle del Mosela. Seguiremos por territorio francés en la Alsacia y para finalizar visitaremos El Perigord, toda una aventura.

Area de autocaravanas de Colonia.

Llegamos a Colonia y vamos al área para autos que está pegada al Rhin y como a unos 2 kilómetros del centro. En principio nos pasamos ya que la entrada está un poco indefinida por lo que volvemos a cruzar los puentes, admirando otra vez la majestuosa silueta de la Catedral y por fin llegamos.

Colonia.

El área para autos es de pago y la toma y desagüe de aguas está situada a unos 200 metros del área y también es de pago. Está situada en un lugar privilegiado y hay linea de metro a unos 300 metros.
GPS área: 50 57 45.20 N 6 59 08.81 E
Tras instalarnos y comer partimos a ver la ciudad. Para ello hay que dirigirse a unos 300 metros subir por un puente para cruzar la vía y ya estamos en la estación Boltensternstrabe. Desde aquí la misma línea nos deja en la Estación Central a los pies de la Catedral.

Catedral de Colonia.

La sensación es de grandeza cuando sales del metro y te topas literalmente con el pedazo de Catedral.
Es el monumento más visitado de Alemania y desde 1996 es Patrimonio de la Humanidad. Se empezó a construir en 1248, pero no fue terminada hasta 1880.

 Sepulcro de los Reyes Magos, Catedral Colonia.

Con sus 157 metros de altura está considerada como una joya de la arquitectura gótica. Es un milagro que la podamos ver y a que fue lo único que quedó en pie tras los bombardeos de la II Guerra Mundial.

Rathaus de Colonia.

Seguimos paseando por la ciudad y llegamos al Ayuntamiento o Rathaus de Colonia. Es el Ayuntamiento viejo y es un edificio muy bonito. Es de estilo gótico y tras la guerra sufrió bastantes daños siendo reconstruido tal y como en su día fue.

Torre y Ayuntamiento de Colonia

La torre adosada al Ayuntamiento también de estilo gótico tiene 61 metros de altura y sus paredes están adornadas con personajes famosos de Colonia.
Seguimos callejeando y nos vamos en busca de la famosa casa donde se empezó a hacer la famosa agua de Colonia.

Glockengasse de Colonia.

Esta marca de agua de Colonia data del año 1792 y desde ese mismo año la fábrica se tituó en el número 4711 de la calle Glockengasse, lugar que estamos visitando.
Actualmente se sigue vendiendo la colonia y se pueden hacer visitas guiadas ya que la casa está orientada a ser museo.
Para saber más: http://www.4711.com/historie+M57d0acf4f16.html

Fuente Heinzelmännche, Colonia.

Regresamos de nuevo a la zona de la Catedral ya que nos ha quedado alguna cosa por ver esa zona que vamos descubriendo que es donde se agolpan el mayor número de monumentos.

Catedral de Colonia.

Paseando vemos una tienda de instrumentos musicales y aprovechando que a Paula le hace falta un órgano, vemos uno que está muy bien de precio y decidimos comprarlo, aunque habrá que ir a la auto para dejarlo. Así lo hacemos mientras el grupo me espera en las escaleras de la Catedral.
Cuando regreso seguimos la visita paseando al lado del Rhin, donde hay gran cantidad de terrazas y la gente pasea tranquilamente.

Iglesia de San Martín, Colonia.

El paseo por esta zona de Colonia se hace agradable, por la tranquilidad que se respira y el gran ambiente que hay a estas horas, con gente tumbada en el césped, patinando, paseando, tomando algo, sobre todo cerveza, en las concurridas terrazas.

El Rhin y al fondo el puente sobre el río.

Hay varios barcos atracados que hacen cruceros por el caudaloso Rhin, creo que hacer uno de noche tiene que ser bonito, al estar la Catedral y el Puente iluminados.
Damos por concluida nuestra visita a Colonia una ciudad muy accesible, con un área bien situada y muy bien comunicada y donde lo que hay que ver está a tiro de piedra y en un día se ve sin problemas.
Hoy es un nuevo día y antes de salir del área de Colonia toca las faenas rutinarias de cargar y vaciar, para ello hay que salir del área y a unos 200 metros nos encontramos con el punto de llenado-vaciado.
Tras estas tareas nos ponemos de nuevo en marcha y nos dirigimos hacia Monschau situado a unos 90 kilómetros de Colonia.

Area de Monschau.

Al salir de Colonia, uno de los componentes del grupo se despista y llega algo después a Monschau, es lo bueno de llevar los pois metidos en el navegador.
El área esta situada a 500 metros del pueblo en un parking de zona azul sin servicios. GPS: 50 33 14.69 N 6 13 54.91 E .

Monschau.

Monscahu se alinea a ambos lados del río Rur. Las casitas de entramado de madera es lo que más fascina de este pueblecito acogedor. La mayor parte de estas casas tienen más de 300 años y estás muy bien conservadas.


Monschau. 

Conforme vamos bajando por el camino que conduce al pueblo, nos vamos dando cuenta que este es uno de esos lugares por los que merece hacer tantos kilómetros y uno se alegra que otros visitantes anteriores te lo hayan recomendado.


Monschau. 

Cuando la calle se abre, nos deja una estampa tan bonita como difícil de olvidar. Es un flax en la retina que queda ahí grabado por su belleza y armonía, qué lugar tan precioso.

Monschau. 

Queremos guardar este instante con el ansia de no perdernos un solo detalle y que cuando no estemos aquí al contemplar las fotos cerremos los ojos y nos translademos de nuevo a Monschau y volvamos a admirar esta bella estampa.

Plaza de Monschau. 

El pueblo es para nosotros, lo saboreamos, lo disfrutamos, lo escrutamos tranquilamente sin prisas, sin agobios de coches, de ruidos molestos. Aquí tan solo reina el sosiego, la calma, la tranquilidad, el tiempo parece que se ha tenido para que podamos recrearnos en Monschau.

El Rur a su paso por Monschau. 

La Markplatz es el lugar más bullicioso y concurrido de Monschau y el lugar está lleno de terracitas que invitan a sentarse en una de ellas para tomar algo y contemplar más despacio si cabe el entorno que nos rodea.

Markplatz de Monschau. 

Lo de la terraza lo dejamos para cuando terminemos de visitar el pueblo. Cogemos la calle Unterer Mühlenberg y empezamos a escalar por la callecita de piedra para una vez arriba contemplar el pueblo dese las alturas.

Monschau. 

A medio camino nos encontramos con esta bonita casa de vigas de madera haciendo esquina. Se conservan estupendamente bien y sus dueños rivalizan con la más antigua y mejor conservada, volvemos a ver en las fachadas los símbolos de la navidad.

Monschau. 

En la parte de arriba del pueblo está situado el cementerio, tan bien cuidado y tan verde. continuamos hasta encontramos las vistas que estábamos buscando.

Vista de Monschau 

Desde aquí se aprecia todo el pueblo, tan coqueto él. Se están haciendo las horas de tomarse algo fresquito en una de las terrazas de la plaza y por unas sendas que bajas de nuevo al pueblo acortando la distancia llegamos a la plaza.

Monschau. 

El cielo se va tornando poco a poco grisáceo y amenaza tormenta, por lo que no podemos entretenernos mucho. Tomamos tranquilamente unas cervezas en una terraza deleitándonos por última vez con este encantador lugar y nos vamos a las autos para comer antes que la lluvia nos sorprenda.
Que lugar tan bonito Monschau.

Monscahu.  

Terminamos de comer y partimos hacia nuestro siguiente destino: Bad Münstereifel, situado a 60 kilómetros de Monschau, por lo que en poco tiempo llegamos a su área de autocaravanas.

Area de acs de Bad Münstereifel.

La situación del área es idílica, en un campo de césped a unos 400 metros del pueblo y enfrente del complejo deportivo, que dispone de unas piscinas estupendas y baratas.
GPS área: 50 32 41.78 N 6 45 57.23 E. Hay un parking más cerca del centro, pero este es especial, además de gratuito dispone de electricidad.

Area acs de Bad Münstereifel. 

Nos acomodamos en una zona de gran campo de césped y los críos al descubrir las piscinas están deseando darse un baño. Además se ve que la exterior tiene el agua caliente pues sale vapor y al estar la tarde algo lluviosa apetece más todavía. Ni que decir tiene que se lo pasan estupendamente, los pequeños y Basi y Adela que hacen de canguros mientras nosotros compramos provisiones en el Lidl del pueblo.

Torre de entrada al pueblo. 

Después de la compra nos vamos hacia el pueblo para hacerle una primera visita y situar las cosas que hay que ver para mañana dedicarle medio día.
A estas horas el comercio ya ha cerrado y hay poco ambiente por las calles, tan solo se ve gente en los restaurantes cenando. Nos vamos para la auto y mañana tranquilamente veremos Bad Münstereifel en todo su esplendor.

Bad Münstereifel. 

Esta localidad ni que decir tiene que antepone el nombre Bad que quiere decir que es termal, cuando vayamos por Alemania y el nombre de la población empieza por Bad ya sabemos que dispone de balneario y aguas termales, por esto es conocido Bad Münstereifel.

Bad Münstereifel. 

Estamos en una población donde la naturaleza se mezcla con el pueblo. Una pequeña ciudad medieval salpicada de infinidad de casitas de entramado de madera, tan bien conservadas como en Monschau, atravesado igualmente por un río.

Una calle de Bad Münstereifel. 

Esta mañana si que hay ambiente en el pueblo, no como anoche. Las tiendas abiertas, con los productos expuestos en muchas de ellas en la calle, las terrazas que invitan a hacer una parada técnica, y poco afluencia turística, también aquí se respira tranquilidad.

Otra calle de Bad Münstereifel. 

El pueblo está amurallado y conviene recorrer la muralla pues desde lo alto se aprecian unas vistas muy bonitas de este bonito conjunto.

Panorámica de Bad Münstereifel. 

Ya digo que hay poco turismo por lo que prácticamente el pueblo es para nosotros. Recorro la muralla que está completamente integrada con la naturaleza que es desbordante aquí y hace que sea aun más bonito el paseo.
Bajo hacia el Rathaus que tiene la fachada de un granate intenso.

Rathaus de Bad Münstereifel. 

El Ayuntamiento está abierto y pasamos para echarle una ojeada. Es un edificio antiguo aunque está bastante bien conservado, aunque por dentro no es tan bonito como por fuera, evidentemente.

Colegiata de St. Chrysantus y Daria. 

Igualmente visitamos la Colegiata del Siglo XI, flanqueada por su dos magníficas torres que rodean al antecuerpo románico.
Tras una vuelta por la plaza decidimos poner fin a nuestra visita y marcharnos a comer al lado de nuestro siguiente destino y si puede ser visitarlo antes de la comida. El Burg-Eltz, y el Valle del Mosela.
Mapa del Valle del Mosela.

Nos separan 77 kilómetros casi todos ellos por autopista. Ya conocemos este maravilloso castillo, pero no así el resto del grupo y queremos compartir con ellos este bello enclave.

Burg Eltz. 

Estacionamos en el gran parking pagando previamente unos 2 o 3 euros por el parking. GPS: parking 50 12 45.33 N 7 20 21.20 E .
Nos acomodamos en la zona donde están aparcadas el resto de autocaravanas y aunque se va acercando la hora de comer decidimos hacer la visita al castillo antes.

Burg Eltz. 

Hay dos opciones para acercarse al castillo: una es pagando a un chaval que con una furgoneta hace viajes continuamente o bien andando, que es la que esta vez hacemos nosotros, además es todo cuesta abajo y no hay mucho tramo, calculo que unos 10 minutos escasos.

Burg Eltz.

De nuevo se alza ante nosotros el maravilloso castillo de Burg Eltz, esta vez con grúa, se conoce que están realizando trabajos de restauración. Una vez más podemos admirar sus ocho torres  y múltiples pináculos.
Este castillo es de origen medieval y lleva asombrando a sus visitantes más de novecientos años y cosa curiosa, al parecer ha pertenecido siempre a la misma familia.

Burg Eltz. 

Lo que más impresiona sin lugar a dudas es su emplazamiento, situado encima de una colina que forma el río Moselle. Eso y la abundante vegetación del lugar que se asemeja a una selva es lo que le dan ese toque tan romántico y mágico.

Entrada al castillo. 

En la actualidad los descendientes de los antiguos propietarios todavía habitan el castillo, por lo que el mismo no se puede ver en su totalidad. Sacamos unas entradas para hacer la visita, ya que solo es visitable por uno mismo el patio de armas y el interior del castillo en grupo con visita guiada. Las visitas son en inglés y alemán. Cogemos éste último idioma ya que el de ingles es para más tarde y se nos hace tarde para comer.


Interior Burg Eltz. 

En la visita se pueden ver unas cuatro o cinco estancias, muy bien decoradas y con abundante mobiliario. De las explicaciones, pues ni idea ya que ninguno sabemos alemán, pero merece la pena visitarlo por dentro. Además hay un museo con armas que es bastante interesante.

 Lo más interesante es la sala Rübenach con su bello artesonado del Siglo XV, la sala de los Caballeros y la cocina Rodendorf de finales de la Edad Media que se conserva intacta.
Para saber más:
Burg Eltz
Ponemos rumbo a las autos, el hambre ya va apretando y esta vez nos vamos por el camino que sale a la izquierda del castillo, así nos evitamos la rampa por la que hemos bajado para venir, tan solo que por este lado es más largo el camino.
En un momento nos plantamos en el valle del Mosela, lugar idílico y altamente recomendable.

Cochem. 

Nuestra primera parada en este maravilloso valle salpicado de empinados viñedos es Cochem, una de las ciudades más bonitas del valle. Estacionamos fuera de la zona azul, concretamente cerca de la estación de tren. GPS: 50 09 20.05 N 7 10 06.81 E, es una zona de tierra al final de un camino, gratuito y a unos 900 metros del centro.

Cochem. 

Nos acercamos al centro paseando por el parque paralelo al río Mosela. Volvemos a ver la esbelta silueta del castillo de Cochem erguido encima de las lomas de viñedos, cual vigia que contempla el devenir de los habitantes y turistas.
Los peques del grupo se entretienen junto al río dando de comer a los cisnes y patos que abundan aquí, incluso cuando algún travieso del grupo les hace cara, éstos no reculan y se vuelven hacia los molestos niños que les desafían.

La Reichsburg de Cochem. 

Cochem es un importante destino turístico de los alemanes. Hay una gran oferta de alojamientos y aparte de los alemanes también lo visitamos turistas de otras nacionalidades. Paseando por sus calles se nota el gran ambiente que hay.

Markplatz de Cochem. 

La vida en Cochem fluye en torno a su Markplatz, que es una preciosidad. El Rathaus o Ayuntamiento barroco llama la atención, así como la fuente de San Martín, siendo visible su gran cúpula, típica de estas tierras.

Markplatz de Cochem. 

Quedarse un rato en esta plaza admirándola es muy reconfortante y recomendable a la vez. Es digno de admirar la perfecta armonía y las medidas de la plaza, así como lo bien cuidada que la tienen sus habitantes.
Otra cosa que se puede admirar en Cochen es el molino de mostaza de 1810 y la puerta Ender.

Endeertor de Cochem.

Nos encaminamos a ver el Reichsburg o el Castillo, hace una tarde estupenda y desde lo alto de la colina tiene que haber una vistas espectaculares, además la otra vez que estuvimos aquí, nos fuimos sin ver de cerca el castillo y aunque no entremos queremos verlo.

Reichsburg de Cochem. 

Vamos subiendo por la calle Scglobstrabe que poco a poco se va empinando y algunos miembros del grupo deciden esperarnos en las sombras de la plaza, ya que la tarde es calurosa.
Ante nosotros se abre la impresionante silueta del Reichsburg rodeado de viñedos.

Cochem.

La verdad es que ha merecido la pena la caminata y ante nosotros se alza majestuoso el castillo construido alrededor del año 100 con un estilo gótico tardío. En 1689 fue destruido por la tropas francesas y en el Siglo XIX fue reconstruido conforme a los planos originales. Es visitable su interior, aunque nosotros no lo vemos, nos conformamos con ver su esbelta silueta.
Para saber más:
Castillo de Cochem

Panorámica de Cochem.

Desde aquí se puede apreciar el bonito valle del Mosela y Cochem a nuestros pies, separado por el río.

Cochem.

Permanecemos aquí un buen rato mirando las espléndidas vistas que desde aquí tenemos la suerte de contemplar e incluso llegamos a tumbarnos un poco en el césped ya que la tarde es espléndida.

Contemplando la Reichsburg de Cochem.

De nuevo nos vamos para la plaza donde nos espera parte del grupo que no han subido hasta aqui, para reemprender la ruta a lo largo del río Mosela.
Seguimos por la carretera 49 que va paralela al río, ya que queremos ver el valle. Nosotros ya lo conocemos pero al resto del grupo que es la primera vez que vienen por aquí les impresiona por lo bonito que es.

Plaza de Bernkastel-Kues.

Llegamos a Bernkastel-Kues, otro pueblecito encantador del valle. Estacionamos aquí: GPS 49 54 50.42 N 7 04 26.29 E  que es un gran parking al lado del río y para el tiempo que vamos a estar aquí es el mejor sitio, aunque no es para estacionar acs. Tan solo quiero que el grupo vea la Markplatz pues es de las más bonitas de Alemania.

Plaza de Bernkastel-Kues.

En realidad son dos las ciudades separadas por el Mosela, Bernkastel y Kues y la Markplatz está en el primero de ellos. Las viñas llegan a las mismas puertas de la población ya que estamos en la zona de mayor producción de vino de Alemania. Concretamente una de las variedades de vino es el Riesling.

 Otra perspectiva.

Esta localidad adquiere mucha importancia en la primera semana de Septiembre cuando se celebra la fiesta de la vendimia.
Volvamos a la Plaza que es lo  más bonito. Es pequeñita y rodeada totalmente de casas de entramado. En el centro se alza la fuente de San Miguel del Siglo XVII y  frente al Ayuntamiento se puede ver un edificio que posee un frontón puntiagudo muy original.

Markplatz de Bernkastel.

Damos un paseo por el casco antiguo que es pequeñito y en poco tiempo se ve. Las tiendas ya están cerradas y el ambiente ahora es de las terrazas que se van llenando poco a poco para comenzar a cenar.

Bernkastel-Kues.

Tenemos intención de pernoctar en Trier y se va haciendo tarde por lo que terminamos el paseo y nos vamos al aparcamiento para seguir ruta. Quizás sería mejor detenerse a medio camino y pernoctar en alguna área o camping muy numerosos por aquí, ya que estamos en una zona muy turística.

Paisaje del Valle del Mosela.

Seguimos circulando por la carretera que va pegada al río y el paisaje es espectacular, laderas plagadas con vides perfectamente alineadas.

Campos de vides en el Mosela.

Creo que esta zona es para pasar por lo menos 4 o 5 dias desde Trier hasta Coblenza, pero no tenemos todo este tiempo, tan solo quería que el grupo viera por encima algo del Valle y después si les gusta por su cuenta que lo visiten.
Por el tema de las pernoctas, no hay problemas pues hay infinidad de campings y áreas, aunque de éstas un poco menos.

Paisaje del Valle del Mosela.

Siguiendo la carretera 53 que discurre paralela al río Mosela vamos pasando pueblecitos salpicados a ambas orillas. De vez en cuando vemos algún crucero que navega plácidamente por el río. Observamos las vagonetas que circulan en época de vendimia por los empinados raíles que suben hasta lo alto de las lomas para recoger las uvas. Así llegamos Trier.
Nos quedamos a pasar la noche al lado del área para autocaravanas del camping Tréveris.
El área ya la conocemos y pensamos que para pasar una noche lo podemos hacer de forma gratuita. GPS: 49 44 23.36 N 6 37 29.28 E. Es un parking gratuito pegado al área, sin servicios.

Markplatz de Trier.

La noche ha sido tranquila, hemos compartido parking con bastantes más autocaravanas y ahora nos disponemos a ir andando hasta el centro de la ciudad que calculo está a un kilómetro y medio, unos 20 minutos andando. En eso estamos cuando pasa un vehículo y el conductor nos hace señas que aquí no se puede aparcar que va a llamar a la policía. Creo que es el dueño del camping que le molesta que no entremos al área y se quiere marcar un pegote. No obstante las movemos unos 200 metros, al otro lado del puente que ahí no hay problemas.

Hauptmarkt Trier.

Trier es una de las ciudades más antiguas de Alemania. Tiene un rico patrimonio arquitectónico, que conserva en muy buen estado tanto de épocas romanas como posteriores, lo que hace que atraiga mucho turismo.

Cruz del mercado e Iglesia de St. Gangolf.

Llegamos a la Hauptmarkt, el lugar desde el que parten todos los itinerarios por el casco antiguo de Trier. Podemos contemplar la Cruz del mercado erigida en el 958 para celebrar la concesión del derecho de mercado de la ciudad.

La fuente del mercado, Trier.

La fuente del mercado con sus figuras que representan las virtudes cardinales de finales del Siglo XVI. Desde aquí también se pueden observar una serie de casas medievales, la casa roja, la Steipe que es el Ayuntamiento medieval del Siglo XV, etc.

Porta Nigra, Trier.

Nos encaminamos hacia uno de los monumentos más interesantes de Trier: la Porta Nigra que es el monumento romano más importante de Alemania y que tiene este nombre debido al color que ha adquirido la piedra con el paso del tiempo. Para verlo hay que pagar, aunque tampoco es mucho y merece la pena.
Está datado en el Siglo II y ha sufrido alguna que otra reestructuración.


Porta Nigra, Trier.

Regresamos a la Hauptmarkt y de paso contemplamos la Dreikönigenhaus o casa de los Tres Reyes, edificio de principios del gótico, hacia 1230 con sus ventanas de arquearías que recuerdan a las torres patricias de tipo italiano.

Dreikönigenhaus, Trier.

Ahora vamos a visitar la Catedral con su espectacular fachada, que más bien parece una fortaleza, iniciada en el Siglo IV.

Dom, Trier.

El interior es bonito y recomendable de visitar, cerca de la portada se encuentra la piedra de la catedral una sección de columna de época romana.
La decoración interior es fundamentalmente barroca y tiene retablos interesantes.

Ehemaliges Kurfürstliches Schlob, Trier.

Caminando, caminando llegamos al este Palacio llamado en castellano antiguo palacio del Prícipe-elector, construido a partir de 1615 en estilo renacentista, donde el famoso arquitecto Balthasar Neumann realizó la magnífica escalera de honor.

Jardines del Palacio.

No pasamos al Palacio y sí que damos una vuelta por sus bonitos y muy bien cuidados jardines. Esta es una zona ajardinada y de parques y hay mucha gente paseando.
Nos acercamos a las termas imperiales romanas que están al lado. Las mismas son de pago aunque por fuera se puede apreciar algo la magnitud de las mismas y lo importantes de debieron ser en su día.

Termas imperiales.

Las mismas se remontan a la época de Constantino el Grande y después de los de Roma son los baños romanos más importantes, aunque, al parecer, las instalaciones no se llegaron a poner en funcionamiento.
Con esto damos por concluida nuestra visita a Trier y nos ponemos rumbo a nuestro siguiente destino: Luxemburgo.

Parking en Luxemburgo.

Llegamos ya a la hora de la comida a la capital de este pequeño país y estacionamos en este parking: GPS 49 37 01.25 N 6 07 25.06 E .  Al ser domingo es gratuito, aunque es zona azul y está muy bien situado, a unos 15 minutos andando del centro.


Plaza de Guillermo II de Luxemburgo.

El día está un tanto gris, además por ser domingo no hay mucho ambiente en la ciudad y no se ve excesivo turismo pese a estar en pleno mes de Julio.

Céntricas calles luxemburguesas.

Vamos callejeando por la ciudad de Luxemburgo y pasamos por el Palacio Ducal de obligada visita, aunque hoy al ser domingo está todo cerrado.
Data del Siglo XVI y es la actual residencia de los Grandes Duques de Luxemburgo.

Palacio Ducal, Luxemburgo.

Vamos en busca de la zona que considero más bonita de la ciudad, las fortificaciones de la Edad Media con sus pasadizos defensivos.

Zona vieja de la ciudad.

Desde este emplazamiento se tienen unas vistas espectaculares de las fortificaciones y las Casamatas de obligada visita por su historia.

Panorámica de la ciudad de Luxemburgo.

Otra decepción, están cerradas las Casamatas al ser Domingo, nos hubiera gustado ver esta entramada red de pasadizos subterráneos de 23 kilómetros de longitud y donde hacían vida miles de personas. Actualmente solo se puede visitar la de Bock por un precio módico, pero tiene que ser otra vez.

Ciudad de Luxemburgo.

Nos vamos de nuevo hacia el centro y tomamos unos cafés en la Plaza de Armas, muy coqueta y concurrida. El grupo pierde a la familia de Andrés y Rosa ya que han decidido adelantar el regreso a España para hacer una parada en Barcelona y hacer una visita a unos familiares.
Nosotros partiremos de Luxemburgo destino La Alsacia francesa, un lugar encantador y especialmente bonito, peros eso ya lo dejamos para la última parte del relato.

1 comentario:

Betty dijo...

Hola!
Somos un matrimonio argentino que planeamos hacer un recorrido similar al de ustedes y he llegado acá buscando información, por lo que te agradezco lo publicado y me es muy útil.
Te molesto con una consulta: debo elegir Monschau o Cochem para pernoctar y quisiera saber cual de ellas tiene mejor ambiente... me encantan las terrazas con gente animada disfrutando de V/verano. Cómo has estado en las dos quisiera saber tu opinión.
Saludos y gracias!